Día
1
Sábado 27 de diciembre de 2025.
Todo inició el sábado, cuando
saldríamos en la noche a la terminal de autobuses, para tomar transporte al
aeropuerto de Guadalajara, desde donde volaríamos hasta Huatulco, Oaxaca.
De viaje nos íbamos mi hermana y yo, y 2 de mis sobrinas. Otra sobrina y su
pareja nos encontrarían allá. Mi hermano nos llevaría desde la casa a la terminal de autobuses, él se quedó, pues, también está de vacaciones pero no iría con nosotros.
Las molestias empezaron porque, como
me habían dicho, la salida era a las 8:30 de la noche, y desde las 8:10
estuvieron chingue y chingue con que “¡ya vámonos, ya vámonos!” y
gritando mi nombre desde el piso de abajo. ¿De qué sirve que me apuren?, además
no era a la hora que me dijeron. Íbamos a tiempo, sólo me hicieron enojar con
sus pinches prisas. Les grité que se fueran si querían.
Ya que bajé, me dijeron que “era
porque queríamos ver cómo nos acomodábamos con las maletas”, pero NADIE
tuvo la decencia de subir las putas escaleras a decirme. Así que bajé echando
malditos y diciendo que ya se fueran a la chingada si tanto les urgía irse. SIEMPRE
CON SUS PINCHES PRISAS.
Tuve que ir incómodo porque yo ya
llevaba mi equipaje, pero encima de mí se fue una maleta, entonces, si yo
hubiera llevado otra maleta de todos modos no hubiéramos cabido en el auto, me
hubiera tenido que ir aparte. Pensé que hubiera sido mejor decirles eso, que
bajaran mi maleta y se largaran a la chingada, si tanta prisa tenían, o que yo
ya no iba a ir si estaban con sus pendejadas, con sus prisas, siempre sus
pinches prisas. De todos modos no me hace ilusión viajar a Oaxaca, ni viajar
con ellos, porque ya sé que no me divierto con ellos.
Que es lo que ya decidí: si es que
vuelve a haber otra salida con ellos, que no lo creo, yo me voy a ir aparte
para irme en mi propio tiempo, con mis propios medios. Que no les detenga que
yo me “tarde” cuando ellos no pueden organizar una puta salida.
Llegamos a la terminal, con un poco
de tiempo sobrante.
Esperamos el camión y lo abordamos.
Partió y llegamos al aeropuerto de
Guadalajara, con demasiado tiempo de sobra, no podían ni documentar todavía,
pasando la 1am, domingo.
Estuvimos esperando, y ya que
pudieron documentar, avanzamos en dirección de la sala de espera, pero antes
pasamos a cenar/desayunar, ya eran las 3am, y nuestro vuelo salía a las 6.
Mucho tiempo desperdiciado, que es lo
que más me pesa.
Domingo 28 de diciembre
de 2025.
Llegó la hora del abordaje, y el
vuelo estuvo normal, sin contratiempos. No pude dormir mucho. Aterrizamos. Muy
temprano, otra vez con muchas horas de sobra. ¿Qué chingados vamos a hacer 7
horas esperando a que esté listo el “air bnb”? NO SABÍAN. Ahí fue mi hermana la
responsable porque ella me invitó, pero ella no tenía ni idea de donde quedaba
el alojamiento, porque, la encargada de apartarlo fue mi otra sobrina que no
había llegado. Cuánta falta de planeación.
Es común en mi familia que se hagan
ideas solos y crean que están en lo correcto y que todo les va a salir bien.
Así fue esta vez, ella creyó que, llegando al aeropuerto, con maletas, íbamos a
encontrar un lugar donde descansar las horas que faltaban. Pero, saliendo del
aeropuerto de Huatulco (que es pequeño) no había ni donde sentarse. Le preguntó
a un taxista de algún lugar, y ahí fue cuando supe que no sabía ni a donde
íbamos. No teníamos la ubicación bien del lugar. Terminamos cerca de un hotel.
Caminamos 3 cuadras de ida y vuelta a una calle que no era. 4 personas con 6
maletas. Para entonces ya llevamos más de 12 horas de viaje.
Ella por fin resolvió algo y en ese
hotel, que tiene una alberca, pagó para que nos quedáramos al desayuno buffet
así que comimos algo y nos sentamos en unas mesas. Ahí estuvimos como 3 horas
esperando, pero ya con la ubicación confirmada del alojamiento. Al menos.
Entonces ya nos movimos a pie otra
vez con las maletas algunas cuadras al lugar, que confirmaron que podríamos
ocupar antes de lo que habían dicho. Otra vez: al menos. Llegamos y en lo que
nos instalábamos llegó mi otra sobrina. Pidieron comida, pizza, me acosté a
descansar POR FIN en lo que llegaba. Antes de volver a quedarme dormido, llegó
y comimos, y me volví a acostar, ahora a dormir porque no había dormido
suficiente. Estuve algo incómodo, y me desperté una vez por reflujo/acidez.
Algo terrible que no le deseo ni al humano más vil del mundo. Me levanté a
tomar unos Tums que afortunadamente me traje previendo cualquiera de esas
situaciones, y ya me alivió algo. Después pidieron de cenar y estuvimos en el
comedor otro rato, ahí fue cuando me dijeron que sí habían dicho que, llegando
a Huatulco íbamos a tener que esperar como mensos 5 horas “a ver qué hacíamos”
antes de poder llegar a nuestros alojamientos. Yo no recuerdo eso, aunque
pregunté varias veces por el plan. Terminamos y ya me retiré a descansar al
cuarto.
Escribo esto ya acostado en la cama,
afortunadamente no hace tanto calor así que elegí quedarme en el cuarto que no
tiene aire acondicionado, solo con el ventilador (que de todos modos me estaba
enfriando de más). Mañana nos vamos de aquí al hotel, y a pedir piñas coladas,
que voy a preferir estar alcoholizado para sobrellevar esta estadía.
Ya
terminó este pinche día.