6, El fin


Ishigo Ishimaru, estás mal de la cabeza; imagen 6

diciembre 31, 2025

Vacaciones en Oaxaca en familia, día 3

 

Me levanté temprano para ir a desayunar, después contestaron, no se habían levantado. A mí me quedó todavía el horario matutino así que todavía me da hambre y puedo comer por ahí de las 8 am.

De ahí bajé a la playa un rato, todavía no había comprado bloqueador, pero al menos me pude meter al agua un rato porque me prestaron un short playero.

He tomado muchas bebidas pero no me he embriagado, quizá también porque estoy comiendo balanceado mi cuerpo está funcionando bien.

En lugar de ir al comedor, quisieron ir al área de “snack” y ahí había también variedad de comida, como hamburguesas, y tacos de pescado. Así que comí balanceado, aunque si quisieras podrías comer solamente papitas.

Antes de regresar al cuarto a descansar otro rato en la tarde, pasé a comprar un short, bloqueador solar, unos como zapatillas para los pies, que los cubren, ya para tener yo mi bloqueador.

Reservaron para cenar en uno de los restaurantes, al pedir, yo vi lechón, y creí que era como el de Mérida, pero resultó ser más como carnitas. Hasta con tripitas. Me lo llevaron sin piña así que reclamé, y me lo cambiaron. Por un pescado muy rico, mejor hubiera pedido eso. Me lo terminé todo. En el postre pedí un capuchino, los demás quisieron ir al teatro, como yo no quise me quedé en el restaurante tomando el capuchino. Al salir, subí una escalera, y me ubiqué que no estaba tan lejos del cuarto así que subí a pie, me hace falta el ejercicio.

Mi compañero de habitación ronca, y muy feo, como si se fuera a ahogar él solo, no me dejaba dormir. Así que, de nuevo, la decisión será reservar mi propia habitación, para no tener estos inconvenientes. Ya sé que ya lo había dicho.

31 de diciembre de 2025.

Amanece.

diciembre 30, 2025

Vacaciones en Oaxaca en familia, día 2

 

29 de diciembre de 2025

Me quedé dormido con la luz prendida, con el ventilador encendido, ambas conscientemente. Me puedo dormir con la luz prendida.

Desperté y quise ir por un café y pan, así que fui al Oxxo, todavía no nos íbamos del alojamiento.

Los demás se levantaron más tarde pero sí le traje un café y galletas a mi hermana. Debíamos salir del alojamiento a las 11, aunque llegaron un poco después y no hubo inconveniente...

Encontramos taxi rápidamente para ir al hotel a registrarnos, todavía con maletas, pero llegando ya pudimos dejarlas encargadas -aunque yo llevaba mi maletín de laptop en todo momento, eso no lo perdí de vista-. Como la habitación iba a estar lista hasta las 3, nos fuimos cerca de una playa a descansar, y a tomar algo. A la 1 pudimos ir al restaurante a comer, todo bien.

Luego seguimos en la playa, en el bar, realmente nada muy relevante, ya estar descansando en el hotel y sus terrenos.

Así se pasó el día.

Se me olvidó mi toalla de secado rápido en el air bnb...

Mi compañero de habitación ronca, y muy feo, como si se fuera a ahogar él solo, no me dejaba dormir. Así que, de nuevo, la decisión será reservar mi propia habitación, para no tener estos inconvenientes. Aparte me dio calor, frío, no dormí mucho por eso.

30 de diciembre de 2025

6am, ya amaneció, no sé si dormí poco o muy poco, pero ya amaneció.

diciembre 28, 2025

Vacaciones en Oaxaca en familia, día 1

Día 1

Sábado 27 de diciembre de 2025.

Todo inició el sábado, cuando saldríamos en la noche a la terminal de autobuses, para tomar transporte al aeropuerto de Guadalajara, desde donde volaríamos hasta Huatulco, Oaxaca.
De viaje nos íbamos mi hermana y yo, y 2 de mis sobrinas. Otra sobrina y su pareja nos encontrarían allá. Mi hermano nos llevaría desde la casa a la terminal de autobuses, él se quedó, pues, también está de vacaciones pero no iría con nosotros.

Las molestias empezaron porque, como me habían dicho, la salida era a las 8:30 de la noche, y desde las 8:10 estuvieron chingue y chingue con que “¡ya vámonos, ya vámonos!” y gritando mi nombre desde el piso de abajo. ¿De qué sirve que me apuren?, además no era a la hora que me dijeron. Íbamos a tiempo, sólo me hicieron enojar con sus pinches prisas. Les grité que se fueran si querían.

Ya que bajé, me dijeron que “era porque queríamos ver cómo nos acomodábamos con las maletas”, pero NADIE tuvo la decencia de subir las putas escaleras a decirme. Así que bajé echando malditos y diciendo que ya se fueran a la chingada si tanto les urgía irse. SIEMPRE CON SUS PINCHES PRISAS.

Tuve que ir incómodo porque yo ya llevaba mi equipaje, pero encima de mí se fue una maleta, entonces, si yo hubiera llevado otra maleta de todos modos no hubiéramos cabido en el auto, me hubiera tenido que ir aparte. Pensé que hubiera sido mejor decirles eso, que bajaran mi maleta y se largaran a la chingada, si tanta prisa tenían, o que yo ya no iba a ir si estaban con sus pendejadas, con sus prisas, siempre sus pinches prisas. De todos modos no me hace ilusión viajar a Oaxaca, ni viajar con ellos, porque ya sé que no me divierto con ellos.

Que es lo que ya decidí: si es que vuelve a haber otra salida con ellos, que no lo creo, yo me voy a ir aparte para irme en mi propio tiempo, con mis propios medios. Que no les detenga que yo me “tarde” cuando ellos no pueden organizar una puta salida.

Llegamos a la terminal, con un poco de tiempo sobrante.

Esperamos el camión y lo abordamos.

Partió y llegamos al aeropuerto de Guadalajara, con demasiado tiempo de sobra, no podían ni documentar todavía, pasando la 1am, domingo.

Estuvimos esperando, y ya que pudieron documentar, avanzamos en dirección de la sala de espera, pero antes pasamos a cenar/desayunar, ya eran las 3am, y nuestro vuelo salía a las 6.

Mucho tiempo desperdiciado, que es lo que más me pesa.

 

Domingo 28 de diciembre de 2025.

Llegó la hora del abordaje, y el vuelo estuvo normal, sin contratiempos. No pude dormir mucho. Aterrizamos. Muy temprano, otra vez con muchas horas de sobra. ¿Qué chingados vamos a hacer 7 horas esperando a que esté listo el “air bnb”? NO SABÍAN. Ahí fue mi hermana la responsable porque ella me invitó, pero ella no tenía ni idea de donde quedaba el alojamiento, porque, la encargada de apartarlo fue mi otra sobrina que no había llegado. Cuánta falta de planeación.

Es común en mi familia que se hagan ideas solos y crean que están en lo correcto y que todo les va a salir bien. Así fue esta vez, ella creyó que, llegando al aeropuerto, con maletas, íbamos a encontrar un lugar donde descansar las horas que faltaban. Pero, saliendo del aeropuerto de Huatulco (que es pequeño) no había ni donde sentarse. Le preguntó a un taxista de algún lugar, y ahí fue cuando supe que no sabía ni a donde íbamos. No teníamos la ubicación bien del lugar. Terminamos cerca de un hotel. Caminamos 3 cuadras de ida y vuelta a una calle que no era. 4 personas con 6 maletas. Para entonces ya llevamos más de 12 horas de viaje.

Ella por fin resolvió algo y en ese hotel, que tiene una alberca, pagó para que nos quedáramos al desayuno buffet así que comimos algo y nos sentamos en unas mesas. Ahí estuvimos como 3 horas esperando, pero ya con la ubicación confirmada del alojamiento. Al menos.

Entonces ya nos movimos a pie otra vez con las maletas algunas cuadras al lugar, que confirmaron que podríamos ocupar antes de lo que habían dicho. Otra vez: al menos. Llegamos y en lo que nos instalábamos llegó mi otra sobrina. Pidieron comida, pizza, me acosté a descansar POR FIN en lo que llegaba. Antes de volver a quedarme dormido, llegó y comimos, y me volví a acostar, ahora a dormir porque no había dormido suficiente. Estuve algo incómodo, y me desperté una vez por reflujo/acidez. Algo terrible que no le deseo ni al humano más vil del mundo. Me levanté a tomar unos Tums que afortunadamente me traje previendo cualquiera de esas situaciones, y ya me alivió algo. Después pidieron de cenar y estuvimos en el comedor otro rato, ahí fue cuando me dijeron que sí habían dicho que, llegando a Huatulco íbamos a tener que esperar como mensos 5 horas “a ver qué hacíamos” antes de poder llegar a nuestros alojamientos. Yo no recuerdo eso, aunque pregunté varias veces por el plan. Terminamos y ya me retiré a descansar al cuarto.

Escribo esto ya acostado en la cama, afortunadamente no hace tanto calor así que elegí quedarme en el cuarto que no tiene aire acondicionado, solo con el ventilador (que de todos modos me estaba enfriando de más). Mañana nos vamos de aquí al hotel, y a pedir piñas coladas, que voy a preferir estar alcoholizado para sobrellevar esta estadía.

Ya terminó este pinche día.