6, El fin


Ishigo Ishimaru, estás mal de la cabeza; imagen 6

diciembre 16, 2023

Cruzpiro.

Cuando no te vi durante una semana,

descansé.

No se cultivó la manía que me nació al verte.

No pensé en ti, no inhalé tus feromonas y no tuve que recurrir a la pornografía de chicas que se parecen a ti para disminuir la ansiedad.

Tan sólo un desperdicio.

octubre 12, 2023

Extrapolar.

Últimamente no soy lo que me veo, sino lo que tengo, lo que sé. 

Soy lo que hago, y hago muy poco.

Quiero poco, aspiro a, seguir con esta rutina hasta que no pueda más.

Ya me acostumbré a caminar solo.

Lo más probable es que rechace estar con alguien.

El subconciente no está de acuerdo.

Pero mi deseo conciente es no hacerlo.

;

Aún, hay estímulo externo,

y, aparente voluntad ajena. Iniciativa le podríamos llamar.

Entro en renuencia. ¿De qué me sirve esa energía?

Otro callejón sin salida,

otro ataúd de 2 toneladas a 200 kilómetros por hora.

Deslizo las manos en el agua fría, me sigue saliendo sangre de la boca.

Se va derritiendo la piel, surgen los cuernos,

surgen los colmillos,

las garras sujetan fuertemente la carne hasta exprimirla,

arrancarla,

un desgarre, un estruendo, un grito,

músculo y tejidos expuestos, salpican la cara,

esta es la inocencia que consumo,

hada de otro cuento, que vino a caer aquí,

al campo de algodón, donde me exiliaron,

donde no tengo de qué alimentarme,

donde uso mis poderes para replicarme y canibalizar.

He, hemos, ido más allá de los conceptos humanos de perversión.

Autodestrucción.

Todo lo que se han hecho ellos, nos lo hemos hecho entre nosotros.

Mente de enjambre, no sé si soy el original, pero soy el que queda.

Me comí al último clon que quedaba.

Me aburrí.

Entré en letargo al aburrirme de emular tantos ciclos humanos.

Luego llegó esa luz.

Y mi primer impulso fue querer tenerla, para lastimarla, para extinguirla.

Y así hice el primer momento, en la primera oportunidad.

La tomé de la cintura y hundí las garras.

Y la atravesé con mi lengua, y con todos los huesos que se me salían, que quisieron quebrarse y rasgar mi piel

para salir y hundirse en ella, y perforarla. Se proyectaron mis huesos como púas afiladas. 

Entraban y salían violentamente. 

La atravesé y clavé en el suelo, cada vez salpicando menos sangre.

Perdí la noción del tiempo. Anocheció. Amaneció. Quedó hecha pulpa. 

Un charco de carne molida húmeda, con astillas de huesos y restos de tejidos de órganos reventados, irreconocibles.

Eso no me sirve, no me lo voy a comer, solamente quería que dejara de existir.

El algodón tampoco se nutrirá de su sangre ni de sus vísceras.

¿A quién se le ocurre mandarme un ser de luz?


;

Estoy cansado.

Estoy cansado de sentir. De creer. De imaginar.

Los fines de semana escapo de tu cuidado, y encuentro manera y lugar para hacerme daño.

Hacerme daño que se va acumulando.

De lunes a viernes,

Logro vencer el impulso, absorbiéndolo, consumiendo, tomando una decisión antes que 

[                                                  ]

el deseo se convierta en manía otra vez.

Como la vez pasada, como la anterior, como la anterior a esa.

Como te dije,

no les sirve saber, por eso no les cuento.

Estoy bien, todo está bien. Solamente que me gusta alguien, y estoy destruyendo eso que finge ser un sentimiento.

No me sirve, pues no es correspondido.

Simple conclusión, como simple es lo que siento.

Me hago daño con café, o con cerveza, porque no sé de qué otra manera lidiar con eso.

Comiendo dos paquetes de Oreo en un solo día.

Se acumula con desvelos, con saltarme comidas sin que se den cuenta,

o sí lo notan.

Pero qué bueno que ya no me preguntan.

Sólo tengo que contener esto hasta que se disuelva, hasta que llegue la siguiente.

La siguiente que use de pretexto para lastimarme.

También cae en egoísmo, pues,

Este problema es mío, no se los comparto.

 

¿Has oído esa frase, "No eres tú, soy yo"?

Pues así, quisiera decirle.

Para que me deje de hablar, para que ya no sea amable conmigo.

Para que solamente tengamos una relación profesional.

Sin gestos que puedan llegar a malinterpretarse. Que pueda yo llegar a malinterpretar.

Nada personal.

Y nada personal contra ella.

Aquí el del daño soy yo.

¿De qué te sirve saberlo? De nada.

 

Tal vez después-

Quisiera decirle y que no cambie nada,

pero,

invariablemente sucede.

Por eso dejo este cuchillo en su estuche. Lo guardo.

Y me voy olvidando que existe.


octubre 06, 2023

Intrascender

Se formó una comodidad por la costumbre,

por verla casi todos los días,

creer que puedo confiar algo con ella,

creer, no saber, aceptar sus confidencias también.

Es una lástima, me gusta, así que tendré que dejar de hablarle.


Tal vez (en ella) sí está sucediento pero no lo va a aceptar. 

A veces se me olvida su edad, no está lista. 

Le faltan al menos 8 años de pesadillas.

El cuchillo terminó de salir.

Otro chorro de sangre. Después, nada. 

 

Sólo una manía más para la colección.

El tiempo convertirá en polvo este sentimiento. Como al anterior. Como al anterior a ese.

Ahora guardar el cuchillo en su estuche.

Sin limpiarlo, que la sangre seca sea recuerdo no escrito.

Ni los latidos importan, con esta luz apagada.


Contra todo mi sentido común,

le estoy poniendo atención,

palabras ajenas.

Callejón sin salida,

estrellarnos otra vez.


Ya teníamos esta historia de brujería antes.

Terminó igual que la anterior, rescatamos a la bruja, pero ya no pudimos volver a verla.

En el camino que nos cruzamos, me robaron luz.

No les sirve saberlo, por eso no les cuento.

Todo está bien.


Cuando estaba en la panadería,

me gustaba hacer cosas

que no iban a durar,

que no se iban a quedar.

No quiero dejar marca en el mundo. 

 

Actualmente me estoy hablando con alguien que me gustaba antes,

me gusta saber que puedo decirle cualquier cosa, quizá hasta ofenderla, y no se va a querer ir,

pero, tampoco le importa lo que le digo, me usa para que alguien la lea, 

como yo la uso a ella (poco) para lo mismo, [no me vuelvo algo // para ella // soy su nada]

sólo le interesa saber que tiene la atención de alguien, pero no me tiene seguro.


En el capítulo anterior,

alguien pensó que sería una genial idea introducir un hada en la serie,

pero con una condición seria.

No puedo ser completamente yo mismo con ella, sin la consecuencia lógica.

Consumirla.


En el capítulo siguiente,

partículas teóricas en trayectoria [definida/] desconocida cerrando el circuito,

chispa, que generó el incendio,

no,

he de esperarme un año para meter los dedos en el enchufe, cuando ya no importe.


En el futuro me vuelvo un recuerdo de algo amable, algo que fue útil,

no más, no quise dar el siguiente paso,

porque no quiero darlo,

no me gusta nadie, no quiero nada, así estoy bien.

Ya di suficiente, queda poco de mí.


Quedaba en el centro un cuerpo derruido, pues allá mi viaje ha terminado.

Los dejé entrar al laberinto y lo memorizaron,

esparcieron los huesos a diferentes rincones.

No me puedo encontrar.

Ya no tienen carne mis huesos, pronto me acompañarán.


Cuando me presenté, no tenía intención.

Asumí que ya no iba a sumar personas a mi vida.

Pero ahora cometí el acierto de mostrarme como soy, fue poco el esfuerzo para ser repelente.

La miré a los ojos, quise que viera, que fui yo, quien le entregaba el cuchillo.

Yo tengo el cuchillo. Ella también lo tiene.


Haces bien en querer quedarte.

En querer importar.

En querer ser recordado.

¿Estuve hablando de alguien más? Estas cartas son para nadie.

Las voy a borrar.


agosto 28, 2023

Días de Cristal: Almendras.

I
Ya se cumplió un mes desde que me declaré. Me dijo que sí.
Después, ya que pude pensar,
ya que la nube de hormonas se disipó,
llegué a otra conclusión, que no debí ser yo el primero. 
Ella tenía que haber tenido algunos errores antes de mí, para que, cuando me encontrara, ya sería yo un acierto. Ya sería yo algo bueno después de lo malo.
Aprendizaje, todo se vuelve aprendizaje, hasta nuestras pérdidas de tiempo.

II
Voy a todo
entonces,
si estamos juntos, estamos juntos,
si estás en mi vida, estás, de verdad, en mi vida: mis cosas son nuestras cosas, mi casa es nuestra casa, mi cuarto es nuestro cuarto. 
No es una promesa al aire sino un compromiso de compartir la vida, compartir el resto de nuestras vidas. 
Haya o no haya un papel que lo certifique, el entendimiento está en la mente, en el alma, en el corazón.

III
aem, 12 1 2ñlklokmmm+´++++´´´´´.

IV
12131415161718h1j1g1o1 1b1o1m1io1 o1n81 01nm hb71 n1p o2nboi n3ln3 33ñm23231324245252 52mn2ñp m52m5ñ25m ñ52nm52524l 42j67 2 i 7 4u ueuuy y eyhpkjlñakshd hdndñkdop lkwempño09 8.

agosto 25, 2023

Paralelismos, 5. \\ Cajera.

Ese viernes, no quise salir. Ya iba a ser un año desde que empecé a trabajar en las pizzas.

Iban a ir mis compañeros a un bar, a cotorrear. Iban a ir las chicas de caja también.

Me invitaron.

Aunque la vez anterior me divertí mucho, porque pude cantar. Y bailar con una de mis compañeras de caja.

Pero esta vez no. No quise salir. No quise ver a nadie. Iban a cenar, cortesía del papá de uno de ellos, que tiene un restaurant. Decliné cortésmente. 
Quise quedarme en casa. Tenía un par de capítulos de una serie, y una película, pendientes para ver.
Tampoco invité a mi otra amiga, que no es del trabajo, a verla. Pensé que tal vez estaría libre, pero no le pregunté. 

Depresión es, rechazar la comida.
Negarte ante las invitaciones a comer. 
A salir. A beber. A bailar. A conocer a "su prima", como te dijo tu amigo. 
"Le caerías bien", pero tú ya estás muy cansado. Ya no quieres volver a "intentar". 

Depresión también es, rechazar ayuda.

No tienes otra razón salvo que no te sientes bien. Quisieras desaparecer. Mejor me voy a dormir.

--

Tampoco quiero estar aquí. 
Aunque lo que me gusta de Toluca es que llueve mucho. 

Una lástima que te toquen mis malos humores de la mañana cuando no me he tomado mi primer café, no me ha dado ese dolor, ese rasguño intestinal, que me mantiene desmotivada, me desciende a la humildad porque no voy a ir a que me den pastillas para que se me haga otro agujero en el estómago, como el anterior. No sé cómo la gente puede vivir con reflujo. 

--

No tienes ni idea,
cuando te veo en caja,
y suspiro, porque pienso en ti. Y sé que tú no piensas en mí. 

Conozco mis alcances, y sé que no te fijarías en mí. En otras circunstancias, ni me hablarías. 

Pero por fortuna o por desgracia, somos compañeros de trabajo. 
Y has aprendido de mí, y ya vas entendiendo que sí me puedes contar cualquier cosa. 
Pero yo a ti no.
Fueron contadas las ocasiones que alguien se robó mi confianza en mí mismo al hablar, como lo haces tú. 
Sólo sé responder, no sé "sacar plática" porque no sé qué te guste, o si te gusta algo.
Te he reducido muchas veces a una chica simple y aburrida, para que me dejes de gustar. 

Pero el físico me mantiene, porque tus feromonas ya se incrustaron en mi cerebo, y hemos estado produciendo un veneno que cae hasta el corazón y lo rompe, y en ese camino, el dolor me hace sentir algo, más allá de mis fosos de fango y vidrios, siento algo, que me gusta, y me genera adicción. Produzco mi veneno y mi adicción. Y me gustan tus negativas porque me ponen los pies en la tierra. Y me regresan a mis pasatiempos en los que no estás tú, ni lo vas a estar. Regreso esos días trágicos, en los que me contestaste feo los buenos días; a los videojuegos, a escribir, a esculpir en plastilina, a "dibujar", a escuchar música que tengo pendiente. Me creo una ilusión y me la rompes. Se rompe el corazón y el cerebro un poco. Y puedo dejar de pensar en ti un rato. 

Qué bueno que no me haces caso; ya te estarían preguntando tus padres que por qué te viniste a vivir conmigo. 

--

Luego me acuerdo que tú misma dices que "la vida es fácil", 

cambio de opinión. 

O mejor dicho regreso a la anterior: que eres simple y aburrida. 


agosto 21, 2023

Días de cristal: Mèlanie

No me queda tiempo para ella,
Pero, 
Las siguientes veces, que recuerdo, { }
Detesto el tequila,
Pasé de un "no me gusta el tequila" a detestarlo.
A detestarlo tanto porque me recuerda a ...
Por primera vez yo no fui el villano
Para lo mucho que me importó después, de todos modos, 
Era bien fácil causar polémica, por ser tan contrario, porque se me facilita encontrarme con sus puntos de vista. 

¿Cómo llegué a este punto?
A veces despierto y, todo duele,
A veces despierto y son chingaderas, seguir viviendo.
A veces, aún quiero desaparecer .
No hay salida.
Me quedé sin esa opción, como te lo expliqué, 
Ya no puedo acabar con mi vida con mi propia mano. 
Sólo idealizo y fantaseo el suicidio.
Pero ya no habrá granadas ni cuchillos ni paredes salpicadas de vísceras, ni gente con mis sesos derramados encima.
Me han quitado el arte de vender mi último espectáculo, como se lo prometí a Adley, y la dejé morir sola.

Nació sola, murió sola.

Ya no habrá cuchillos abriendo brazos, como se lo prometí.
Me quitaron el suicidio, me queda el homicidio.
Tuve que sustituir el único acto de arte final propio, con muchas tragedias de familias que no conozco y me da igual, les di trabajo a las funerarias y a los peritos.

Los investigadores me siguen buscando, ojalá me encuentren. Ya no quiero seguir haciendo esto, pero no me sé detener. Tampoco soy feliz. No encuentro un hueco que llene otro.

agosto 20, 2023

Días de cristal: Srucía.

No, no estás bonita.
Tampoco lo eres.
Ni por dentro.
Te sobrepasa la neurodivergencia. Y, aunque te dieras cuenta, no te interesa esforzarte para controlarlo.