4 de enero de 2026
Despertamos y pedimos desayuno de McDonald's, llegó y eso desayunamos. Como el registro de salida era a las 11, ahora sí fueron más puntuales. Fuimos en 3 taxis a una central de transportes que van a varios destinos cerca, Líneas Unidas. Ahí mi hermana compró los boletos para ir a San José del Pacífico, en el viaje de la 1pm. Estuvimos esperando que llegara la hora y subimos. Como traen más de una maleta por persona... casi no quedó espacio para equipaje de los demás pasajeros. De todos modos no hubo queja de eso. Solamente cuando llegó a una estación, porque había un lugar disponible, no se pudo subir alguien que llevaba una maleta, pero se subió otra persona que llevaba mochila.
En efecto el viaje fue de 3 horas, que es algo que deberemos considerar de regreso, por nuestras salidas en avión.
Llegando a San José del Pacífico, pensamos si comer antes, o ir de una vez al alojamiento, que esta vez fue una cabaña... Decidimos ir a dejar nuestras cosas primero... Tomamos moto-taxi que nos llevó a todos en 3 unidades, y al llegar vi que era subir unos 50 escalones en el cerro, y después otros 10 para subir las maletas a donde nos íbamos a quedar.
La combinación de no tener buena condición física, no haber comido, el esfuerzo por cargar, y el aire más delgado por la altura, nos afectó a todos al subir, que perdíamos el aire. Yo ya estaba hiper ventilando, cuando bajé por una de las maletas más pesadas, pero la pude subir. La pareja de mi sobrina incluso se vomitó al subir maletas porque “se hizo el valiente” “el héroe”, al cargar de más, yo comenzaba a darme cuenta que se me nublaba la vista, así que me detuve y me senté. Esta experiencia le bajó 2 puntos de calificación.
Quedó una sola maleta en el fondo, bajando las escaleras en el camino que llega al pie de las cabañas, porque son varios alojamientos aquí.
Así que recuperamos poco a poco la energía y el aliento, y entre todos subimos la última maleta, pocos escalones cada quien.
Ya resuelto eso, bajamos para ir, o mejor dicho que nos llevaran a la central donde llegamos, y pasando vimos que justamente a pocos metros había lugares para cenar. Nos decidimos por uno sin cruzar la calle y pedimos comida. Yo pedí una baguette de tinga de pollo, y un chocolate de leche. No llegó toda la comida junta, pero llegó. Cenamos y caminamos un poco a otros establecimientos, porque estaban buscando imanes de recuerdo. Antes de regresar pasamos por un mini super a comprar algunas cosas, yo me compré un jabón para bañarme porque no me traje (estuve usando los del hotel en Huatulco) ...
De nuevo pedimos transporte para regresar a la cabaña. Al pie de las escaleras, ya estábamos cansados, así que subimos cada quien a su ritmo.
Ya en la cabaña, seguimos descansando, y comimos una sopa maruchan. Yo me bañé, pero antes tuve que volver a prender el calentador de agua (lo había prendido la señora que administra, pero al parecer se apagó). Ya bañado, me cepillé los dientes y me acosté para dormir. Poco después toca la puerta mi sobrina, diciendo que: si puedo cambiarles el cuarto, porque hay uno arriba, donde estaban ella y otra sobrina, pero no quisieron quedarse ahí porque hay que bajar 2 escaleras para ir al baño. Cuando llegamos, yo dejé algunas de mis cosas ahí originalmente, porque soy el que menos equipaje trae, y se me hizo lógico, pero les dije que nos organizáramos, así que me pasé a otro de los cuartos abajo. Pero como dije, mi sobrina me quiso cambiar para que 2 de ellas no tuvieran que bajar 2 escaleras al baño.
Así que descansé mejor; aunque al principio sentí que no podía dormirme, quizá por tanto cambio de camas en los últimos días, y que me despertaba por el frío en la cara, pero después, ni me di cuenta cuando estaban hablando algo abajo y ya eran las 8 de la mañana. Sí descansé.

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