6, El fin


Ishigo Ishimaru, estás mal de la cabeza; imagen 6

marzo 30, 2016

Imperios de Fuego (17 de 2016)

Intérprete: Demï Hirae
Año: 2017
Material/Título: álbum, Futuro Suturo
Pista: 09
 
"Imperios de Fuego"

Vocalista/músicos invitados: _______

notas: órden de líneas preliminar 1


1
Comienza en agua, como tantas historias.
Pero rodeado de fuego, como otras pocas.
Conflicto, o guerra, también para construir.
Uniendo esfuerzos hacia prosperidad mayor.

2
A edad temprana me enseñaron responsabilidad.
Mis actos tienen consecuencias, y afecto
a más personas que las que me doy cuenta.
Un verdadero líder está al lado, no encima.

3
Pocas promesas son fáciles.
Mucha responsabilidad se dio natural.
El resto de estos compromisos,
me costó trabajo realizarlos.
Di mi palabra, y debo cumplirla.

{no continuará aquí}

marzo 29, 2016

Tijeras de plata (16 de 2016, fragmento)

Artista/Intérprete: Demï Hirae
Album/año: Cuando estaba enamorado\ EP 2012
Pista/Título: 06 Tijeras de plata
 
[Intro reminiscente al de "Kurgan Wave Number One" de Deastro]
 
Descendiendo hasta mi boca tus pies.
Piel blanca que se extiende hasta el sol.
Sabe frío, rico en mis labios.
Las hendiduras comulgando con tu piel.
Capa tras capa, pálida y luego carmesí.
Engullendo proteína en gritos desgarradores.
 
Dame lo que tenga sentido, quédate con lo demás.
Que es un caos que no quiera fertilizar.
Sabor a tierra negra, café, con gemas.
Extravaganza, que no hay aquí sino humildad.
 
Cortadas en los pies, alas desplumadas.
No esperas que te explique todo siempre.
Me faltan dos dedos en una mano.
Guardé la guerra en un bolsillo con cierre.
Y los veo desde arriba, y no me dan lástima,
sino envidia, porque yo no puedo morir.
 

{fragmento}

marzo 28, 2016

Tijeras de plata (15 de 2016, fragmento)

No estoy buscando romance.
No busco una compañera de vida.
No quiero que vengas en mi viaje.
Sólo quiero que quieras usarme.
 
Y cortarte la vida, cortártela en dos.
Cortártela en cuatro, corazones de papel.
Rojo, lustre, que luzcas tu vestido.
Bajaste de peso, y yo subí.
 
Nueces y fruta, y agua demineralizada.
Pero qué obsesión con bajar de peso.
Si cada noche acabas cansada,
deberías reconsiderar tu rutina.
 
Con manos delicadas, tomas las tijeras,
y te crees con derecho, te crees en confianza.
Me desgarras la cara, yo estallo en enojo.
Te las quito de las manos
 
y mis manos se cierran,
 
y se encuentran contigo, a alta velocidad. Una y otra vez, y otra vez. 

{continúa, pero no la voy a poner toda}

marzo 27, 2016

Me iré al sol {fragmento}

Y tengo copa D.
Cuando somos polvo, no importamos.
 
Cuando eres luz, no eres bonita, ni me importa.
Me importan tus sombras, que pueda consumir.
 
Quiero tu sandía, tu carne.
 
Quiero morder, y que te duela, y que sangres.

Aquí no estoy bien, aquí no soy feliz. Ni tú lo eres.
No me sigues, eres pan, que se quema sin comal.
 
La que me queda más cerca, me iré con mi vecina,
que es tan caliente como tú.
 
Ocho minutos y medio nos separan del desastre,
cuando lo vimos, ya era demasiado tarde.
 
Pero tú dices "todos podemos cambiar". Estás tan equivocada.
 
Tanto que duele.

¿Lo es? -bonus track.

Se me sube la presión al levantar-
me,
se me baja la presión al orinar.
Todo termina en vomitar.
No me gusta el vino blanco.

No me gusta el vino blanco.
 
Por dentro estoy derrumbándonos,
no soy bonita, ni tengo cuerpo de "mujer",
de tus estereotipos, pero fluye la sexualidad igual,
no me comprendes, no me aceptas,
o sí lo haces y estoy siendo poco profesional.
 
Y cuando me preguntas quien me gusta,
no sé qué contestarles, es normal que me guste una chica,
es normal hasta cierto punto,
es normal lo normal, cuando no lo es lo es.
Eres, pero no estás aquí.
 
A veces me imagino qué sería, si fuera tan bonita
como tú.
 

{fragmento}

marzo 13, 2016

11 de 2016

Voy a decirte que te quiero mientras rompo tus ilusiones.
Y mientras caemos a la tumba y saboreamos la tierra que entra en nuestras bocas
te aseguraré que no tenemos más que nuestros cuerpos. Nada más nos pertenece, ni nuestros pensamientos. Son del universo, de la energía, de la luz, de la oscuridad.
Del arte, la música, y lo que no podemos tangir.
Te debes a las estrellas muertas de las cuales está compuesto tu cuerpo material.

marzo 11, 2016

La segunda canción que te dedico.

Para mi tocaya, la señorita Plaza.

 

Te invito una copa, pero de helado,
porque no tomo y chateo al mismo tiempo.
Y digo cosas que no voy a arrepentir.
Y creo lazos que no puedo definir.
 
Demuestras confusión,
tienes tatuado un corazón.
 
Me regalas música, y no sabías que yo lo soy.
Como cuando le regalas tus lágrimas al mar, ella te extrañaba.
Y fluyo, y me fluyes, y no sé como agradecerte.
Más allá de las palabras, mis acciones están un poco limitadas.
 
Cuando pienso en mis amigos, pienso en ti.
Y tengo tatuadas letras en latín.
 
Lamento ser tan grosero en este disco,
tú sí mereces que me disculpe contigo.
Aunque sabes que mi corazón, bueno,
son químicos y cáncer. Y queso.
 

(continuará, ella la tiene completa de todos modos)

febrero 24, 2016

7 de 2016

...
Quería deshacerme de una de ustedes.
Realmente no tenía una buena razón.
Sólo sentía el impulso.
Pero, ¿qué hace uno si ya se encariñó con una "chica genérica"?
Preferiría yo no seguir influyendo en ella, si es que de verdad he de hacerlo, deshacerme de ella.
No suelo seguir mis "corazonadas", porque no aciertan. Y quizás me equivoco, y no sea tan genérica.
// Geométrica. Riñón. //
Ellos no suelen llevar a cabo sus planes sin anticipación.
No dejan que me relacione con alguien sin antes saber cómo terminará.

enero 31, 2016

SubC.

Aquí estoy escondido, debajo.
No quiero que me encuentres.
No me interesa.
No me interesas, ni tus acciones.
Por eso no te pregunto.
Me olvido, de mí mismo.
No quiero que me encuentres pero tú aún tienes fuerzas para escarbar.
Y cortas, y no te importa si me hieres con el metal.
Arde.
Y sangra, pero no te importa, te importas a ti misma.
Quiero esconderme, no quiero resaltar.
Aunque me esfuerce por lo contrario, si salgo de aquí, resaltaría.
Me escondo bajo capa tras capa, pero a ti no te importa.
Vas intentar forzarme a que te ame.
Y crees que soy suficiente, estás muy equivocada.
Y me crees interesante, y que soy único y especial. Creo que estás confundida.
Que me confundes con alguien.
Alguien que puede corresponderte los sentimientos.
Estás bien ahí, como mi amiga, no me sirves para nada más. A veces ni para eso.
Y por eso no te hablo en ciertas ocasiones, pero no es tu culpa, es mía.
Te "di pie". Y no te detuve cuando pude.
Y nunca cambié, aunque, según tú, "sonrío más que antes".
 
Y sí puedo hacerlo(amarte), pero simplemente no quiero.
Si estuvieras a mi lado te resentiría, porque quiero lo mejor para ti, y sé que puedes conseguirte a alguien mejor que yo.

Prisma.

Aquí estoy al pie de tu cama, mientras yaces en coma.
Extraño tu cara, tus gestos. Tu voz quebradiza.
Espero que despiertes para regañarte, no es tan divertido hacerlo y que no llores.

enero 24, 2016

Sinestesia - borrar a casi todos-Anestesia

[borrar a casi todos]
No sé por qué me hablas tanto.
Creo que quieres algo de mí.
No se te va a hacer, no te puedo pertenecer.

Tú sigues estudiando,
te quieres superar,
nunca te voy a merecer.
 
Yo tengo treintaytantos y tú veintitantos,
hay un abismo de amigos que no me quieren cerca de ti.
 
No te lo puedo decir aún, te lo diré al final. Después de que te vayas.
Siempre supe que estaba equivocado.
No te lo quiero decir aún, estoy afuera del universo, observándonos.
A un lado mío él se ríe de nosotros dos.
 
No sé por qué te pongo atención, si te gusta alguien más.
Me gustas para otra cosa, tu amistad es gula.
 
Creo, no sé; creo que me aprecias.
Creo, no sé, creo que me aceptas.
[sonrío]

Recibo ultravioleta en mis hojas y lo convierto en alimento.
Y el infra-rojo de tus besos me dio cáncer.
 
Y te hundo mis uñas en tu pecho y me aferro a ti mientras desciendo.
Y te arrastro a la entrada del infierno, donde te desintegras en hojuelas de nieve.
Y Te derrites en mis brazos y goteas en mis pies.
Y me hinco para lamerte las piernas desde el tobillo.
 
No sé por qué sigues aquí, leyéndome,
escuchándome,
cantándome,
(re)creándome.
 
No sé por qué te quedas aquí, sonriéndome,
diciéndome que lo vamos a conseguir, a estar bien, a lograrlo.
 
No tengo esas respuestas, pero tengo esta: Lo acepto. Lo agradezco. Lo aprecio. Te aprecio.
 
Se me quiebran partes escondidas de adentro de la mandíbula, pero tú dices que te gusta el sabor a sangre.
A mí me gusta que sepas a futuro.
 
También paso mi lengua entre tus dedos, y con ella te vuelvo a dibujar las líneas de la palma.
No sé por qué te gustan cosas que me gustan.
Sólo somos dos mujeres en espacios equivocados.
 
No se te va a hacer, no soy un objeto para pertenecerte.
No estarás a mi lado, ¿fantasear es suficiente?
 
No sé por qué me hablas tanto, pero gracias.
De verdad. Gracias. [sonrío].

[anestesia]
Intento recitar pero me interrumpes.
E irrumpes.
Me golpeas y me sabe rojo.
Me duele en azul.
Veo en salado.
 
Ásperos, recorres por mi pecho y me regalas fluidos calientes que estrangulan mi cuello.
Y huele dulce este dolor.
Pero amarga la temperatura.
 
Veo frío. Veo ácido. Veo agudo los tonos.
No se confundieron las terminales, así nací.
No vemos tú y yo el mundo de la misma manera.
 
La depresión entra silenciosa por la garganta.
Tengo ganas de orinar, así que veo rojo por la presión.
Siento los colores de tus uñas recorriéndome la piel.
 
Pero no estás aquí, sólo caigo.
Rodeado de sombras, con un tubo pegado a mi antebrazo.
 
Me vuelves a golpear, me dejas el ojo morado. Se siente frío mi ojo al verte.
Sabe a chocolate con sangre todo el enojo que me transmiten tus manos frías.
 
Se ríen de mí en la estación, yo sólo me encojo.
"¿Cómo un hombre...?" Y frases así. Es que había perdido la voluntad, así que hice la tuya.
 
Y los colores de madera se hundieron entre mis costillas, tú reías.
Él se reía a un lado de mí.
No te lo puedo contar aún, lo haré cuando ya no estés aquí.
Estoy afuera del universo, observándonos.
 
Cuando desperté, tú sostenías mi mano, pero ya eras rubia. No sé cuánto tiempo estuve drogado.
 
Siento las manos en tonos graves, y aún escucho colores.
Me quieres así de dañado.

noviembre 25, 2015

Rodeado de flamas (fragmento)

Me aterra quitarme la armadura porque sé que me van a volver a lastimar.
 
No me siento "especial" al decirte que te quiero porque seguro otros más te lo dicen
y tú quieres a alguno de ellos más que a mí.
 
Ya no hay corazón en la mente que puedas lastimar.
 
Es divertido esto de gritar estando afónico.

Abrí el gas desde la estufa, esperé suficiente y encendí un cerillo.
Me quedé en la sala rodeado de flamas.
No están las culpas en la piel, que quiero quemar.
Están en el alma.
 
Están en individual los fantasmas azules de mi ironía.
Singular, en plurales. Y viceversa eres también.
Te quiero, pero no puedo detenerte de destruirme.
 
Bienvenida a mi mundo, donde el suicidio es norma, y ser feliz y
estar completo es opcional.
 
Tú ya eres fuego, así que estás contenta. Se te meten en los ojos y no lloras,
sino que bailas, y rasgas las cortinas con tus garras.
Me haces feliz, pero también me haces ciego.
Rodeado de escamas, me escurro debajo de los muebles, donde no me puedas ver
donde no me puedas pisar.
Y salto y te comprimo en espiral alrededor de tus huesos que truenan dentro de tu carne.
 

{continúa en el libro}

septiembre 08, 2015

Esperofrenia. (incompleta)

Es una enfermedad eso que tienes.
Donde esperas algo de ti mismo.
Donde esperas algo de la gente.
Si esperas, puedes resultar herido.
 
Esto que tienes no lo controlas.
Tus emociones no son sentimientos.
Y no creo, si dices que estás loca.
Y me duele, cuando dices que miento.
 
Es una enfermedad eso que tienes.
Algo en tu mente que te impide confiar.
Te han hecho tanto mal, que mientes.
Me han hecho tanto mal, que lo voy a negar.
 
Esto que tengo no lo controlo.
Cuando espero algo de la gente.
Y no lo obtengo, me decepciono.
La sangre se me hela, me hierve.
 
Llegué al punto donde no tiene caso
darle vueltas al mismo asunto.
Ni voy a dejar de esperar algo,
ni querrás cambiar mi mundo.
 
Te acepto aunque me mientas,
me aceptas aunque temas,
pero negaré que lo sientas.
Espero que lo entiendas.
 

septiembre 07, 2015

Lluvia y tormenta (fragmento)

Comienza con agua.
Nadando en una esfera imperfecta.
Rodeado de carne.
Compartes el espacio con tu gemela.
 
Continúa con agua
nadas a oscuras
cada vez menos espacio
se lo quitarás a ella
 
Lluvia y tormenta
no eres la única
con problemas
Lluvia y tormenta
adentro abrí los ojos
y la absorbí/consumí completa
--
 
Bajas al sótano de madera
mientras se acerca el tornado
y aseguran la puerta
Están seguras ahí abajo
 
No es buena idea huir
mientras no se haya calmado la tormenta.
Ella ya no está aquí.
Le hablo al espejo pero no me contesta.
 

agosto 31, 2015

En el tiempo de Garlër, el cronófago. Parte II de V.

En el tiempo de Garlër, el cronófago. 

Parte II de V. 
Hueco.

Hay fuego corriendo por mis venas. 
Hay demasiada energía en mi cerebro y hace que me duela la cabeza. 

No tengo algo para decirte. 

No es que te ignore. Llevo ya muchos milenios debatiendo esto, y siempre llego a las mismas conclusiones porque con quien discuto, se muere. De aburrimiento, o de inhanición, o de viejo. De alguna de esas enfermedades nuevas que diseñan en laboratorios clubes que terminan con las civilizaciones que están debajo una de la otra. 
Y tú crees que esta esa la primera vez que "humanos" han poblado la tierra. El universo está en un bostezo. La tierra tiene demasiadas cicatrices. Se separan los continentes y se vuelven a unir. 

Sólo sonrío porque nadie me necesita y me podría morir en cualquier momento y no importaría. 
Estoy muy contento. 
Esta vida que lleva es muy fácil, no sé por qué querría cambiarla. 
Los dedos se muerden solos como fingiendo dislexia. 
No se me ha olvidado como escribir, sólo, no quiero hacerlo. 
Los cuchillos que tragué hace dos guerras siguen ahí, en mi estómago... No se han disuelto ni se mueven de lugar. 
Junto las manos, al separarlas creo un vacío y no pueden respirar. Los pulmones se contraen, se pegan dentro de sí. 

Es que, si no lo entendiste a la primera, no lo vas a entender así lo leas mil veces. 
Sólo sonríe junto conmigo, vamos, no te lo ordeno, te lo sugiero. 
La vida es corta y no tiene significado, no quieras darle uno, te vas a equivocar. 
Pero no por eso quieras hacérsela difícil a otros, ellos no tienen la culpa de que tú seas infeliz.
Y si la tienen, entonces sí mátalos, o mata a sus hijos, o a sus seres queridos. 
Sé libre de todo ese rencor y resentimiento que te tiene anclado a una vida material, abajo en el fango, pensando en el dinero y en el tiempo perdido y en todas las cosas que no tienes y en todo el amor que no recibes. 
Te mientes. 
Si te enojas por algo que yo hago, no es mi culpa, no lo supiste aceptar. 
Sé libre, haz todo eso que quieras hacer para sentirte bien, para liberarte de anclas y retenes mentales. 
O ¿me estoy equivocando de persona? Quizás sí lo hago. 
Quizás ya eres libre de toda esa humanidad que pesa y que te haría sentir envidia por el éxito ajeno. 
Es que no te crees capaz. Pero lo eres, aunque no quieres serlo tampoco. Bueno, allá tú. 
Quizá te faltan brazos o piernas o un pulmón o riñón y entonces no serías capaz. 
Aunque sí he visto a personas mutiladas pretendiendo ser felices. 
Ellos al menos lo pretenden. 

Te dije que estoy contento. Me siguen sangrando las muñecas. El cuerpo necesitará más puntadas. 
Todo es en metáfora, excepto lo que no lo es. 
Cuando éramos niños, nos abrieron la carne, y nos grabaron runas en los huesos con cinceles. Siempre los detesté. 
Cuando nos recuperamos, tomé esos mismos cinceles y se los clavé en los ojos. No a los que lo hicieron, sino a los que lo ordenaron, nuestros padres. 
Decían que era por protección. Y tenían razón, porque no pudieron evitar sus muertes. Nos dieron un regalo y ahora sólo crezco un año cada tantos cientos. 
Dejé ir esos resentimientos al ejecutar mi venganza. Apliqué justicia violentamente a través de cráneos, como era la ley en ese entonces. Y no me juzgaron por ser un niño. De verdad, me sentí ligero, e incluso volví a sonreír. Ya no tenía pesadillas, y los dejé ir. 
Y mi hermano me hizo olvidar su destino, dijo que sería más seguro. Y tenía razón también. 
Sólo nos dejamos regalos en el centro del valle laberinto cada cierto tiempo. Regalos de cumpleaños. Hasta que dejamos de hacerlo, todo fue por la guerra. 
Y luego vino la arena. Y luego vino el agua. Y luego vino el pavimento. 
Y luego se repitió otra vez, pero con otro nombre. Llamaban al mesías de ese tiempo con otro nombre. 
Y ahora lo llaman por uno nuevo más. 
Y así por milenios ha sido. 
Y mientras consumía doncellas, noté que las que no eran vírgenes sabían un poco diferente de su sangre. Pero la virgnidad en estos casos no se refiere a que los cuerpos sean usados, sino los caminos que ha tomado la mente. Todo eso va moldeando el alma y la convierte en una fábrica de sabores que terminan en los flujos interiores, esos de color rojo. 

Uno da tanto de sí mismo, que llega a quedar hueco. Y se llena con otras cosas, que quizás no sean lo más recomendable tener, pero de que llenan el espacio, lo hacen, exitosamente. 
Hasta que encuentra cosas o personas o actividades que lo llenan de verdad. Entonces a veces es difícil desprenderse de las cosas dañinas que uno ya tiene porque ocupan el espacio, y es muy cómodo no actuar, quedarse así. Así he hecho, me atevo a decir: hemos hecho. Me llené de cosas que no me servían, pero que llenaban ciertamente. Luego se caían, porque se descomponían, o no encajaban bien, o lastimaban más que lo que aliviaban. Luego encontramos cosas buenas, que sí acepté. Luego también las dejé ir. Dejé ir cosas buenas para cambiarlas por no tan buenas. Porque sigo aprendiendo. No puedo saber lo que quiero si no conozco lo que no quiero. No puedo ser feliz si no conozco la tristeza. No puedo querer estar bien si no sé lo que es estar bien. Sigue siendo un río de entrañas. Un ciclo de agua que consumo, que exhalo, que me convierto en arena y viajo de playa en playa por el mundo. 

Obviamente, Naemï, no te vamos a contar toda nuestra historia de una sola vez. Seguiré canalizándome dentro de ti como hizo Arkhenyz aquella vez. También el futuro te lo relataré por partes, para que digieras el terror, y puedas tener mejores pesadillas. 

Fin de la parte II.