6, El fin


Ishigo Ishimaru, estás mal de la cabeza; imagen 6

abril 26, 2024

Sin prometer nada.

Ya son 5 años que estoy en pareja.
A veces también regreso a mi costumbre de querer hacer cosas solo.
Es difícil arrancarse esa raíz.

Pensé en algo cruel, despiadado, le dije que estaba enojado.
y me dejó en paz en todo el día.

Estuvo todo el día preocupada porque no sabía, no recordaba si ella había hecho algo.

Ya al final, cuando me preguntó, se lo dije.
"No, realmente no estaba enojado, solamente quería un día tranquilo, sin que me hablaras."

marzo 08, 2024

Todas las promesas.

Cuando llegué a este trabajo, sólo tenía intención de trabajar.
Pero al poco tiempo vi que tenían grupitos que se oponían unos con otros.
Yo estaba en el grupo de mi familia, que teníamos cierta influencia en el negocio.
Y directamente encontrados con nosotros, otro grupo, de gente corriente, simple, arrabalera.
Lo describo, no los critico.
Ellos también tenían influencia pero querían tener todo el control y poder.
Me cayeron mal porque lo querían hacer a la mala, y para perjudicar a otros. Incluso entre ellos se ponían el pie.

Conocí en ese trabajo a una chica que me llamó la atención,
que me llenó el ojo.
Se me hizo muy guapa y simpática y la traté, y nos hicimos amigos.
Luego me enteré que era parte de ese otro grupo,
y que a veces, incluso, hacía las mismas chingaderas que ellos.
De nuevo, lo señalo, no la critico porque quizá ella no conocía otra forma de hacer las cosas, como, la legal, la buena, la correcta.
 
Mi familia se enteró pero lejos de enojarse conmigo, vieron una oportunidad,
ya vi yo que ellos tampoco eran palomitas blancas, pero estaba muy chico también.
Querían hacerles daño, a través de ella, de alguna forma, y yo era el medio.
 
Lo discutíamos entre la familia, causarle ese perjuicio a ellos.
 
Se les ocurría lo más obvio y fácil, que yo jugara con sus sentimientos, y luego le rompiera el corazón.
Pregunté,
"Entonces, la embarazo o qué?"
Me dijeron que sí, que le hiciera todas las promesas, y que la dejara.
Que al cabo, al final, nos íbamos a ir.
Me iban a ayudar a protegerme de esa situación.
Eso me hizo sentir mejor porque yo no quería comprometerme tampoco.
 
Entonces continué tratando a esta chica.
Y por lo que ella me había contado,
me había confiado, aunque quería tener novio,
su meta principal era procrear,
tener un hijo,
un "bebé", su "bebé arcoiris", como tan ridículamente lo dijo.
Ridícula.
 
Pues,
la fechoría,
difícil no fue.
Por como era ella de ilusa, me hizo caso,
me creyó las promesas que le hice, que la iba a querer y a cuidar siempre,
además estuve respaldando mis palabras porque, como me estuvo yendo bien en el trabajo,
el dinero no fue problema, para deslumbrarla con salidas a restaurantes, con regalos, con transferencias.
Mi familia me prometió que me reintegraría lo que yo gastase con ella.
A mí solamente me interesaba el dinero, por lo que continué.
Y no tardó mucho en acceder a ir a mi departamento, para entonces ella ya había caído redondita.
Fueron varias ocasiones que tuvimos relaciones, en algunas la emborraché y le mentí sobre que usé condón, cuando no fue así.
Un par de meses después, lo supimos porque no le bajó la regla.
Yo usé todas mis capacidades actorales y fingí estar feliz. Decidimos no contarle a su familia todavía, porque eran asquerosamente religiosos y nos iban a querer obligar a casarnos.
 
Antes de que pasara otro mes, y su familia sospechara, terminó la temporada, y nos fuimos. Le dije a ella que nos íbamos de vacaciones familiares, lo que haría evitar sospechas de por qué salíamos de la ciudad con tanto maletal, y como el único lazo entre ellos y nosotros era yo, ya con contarle a ella, se iba a hacer el chisme para que no sospecharan. Y por lo mismo de estar con la familia, le dije que se me haría difícil de repente contestar el celular. Yo sabía que ella quería ir, pero no la iban a dejar irse con nosotros, "a pesar" de ser ya básicamente familia, porque entonces tendrían que viajar ellos, y eso no lo iban a hacer porque "les comían el mandado" si se iban de este negocio. Pensé que a ellos les alegró que nos fuéramos, ellos pensaban que por poco tiempo, y se aprovecharían tomando más control del negocio, pero no sabían lo que nosotros ya habíamos hecho.
Corté comunicación con ella desde que me subí al avión.
Por el chisme de las vacaciones, fueron algunos días que no intentaron contactarnos, pero como ya no me comuniqué con ella, sí les dijo que estaba embarazada, y antes de que terminara la semana, pusieron una publicación en facebook.
Nosotros ya estábamos muy lejos. Ya no supieron de nosotros.
En cambio, nosotros sabíamos que ella no iba a abortar, porque, como dije, que eran religiosos, no se lo hubieran permitido.
Y así fue, ella lo tuvo, su estúpido "bebé arcoiris", un despojo también parte de mí, qué asco.
Supimos más cosas, como que nos buscaron un tiempo, para intentar hacerme responsable. Pero nosotros ya no estábamos en el país.


febrero 28, 2024

10 No puedo esperar para ir a vomitar

1          Me reduzco / Soy menos

            Están más delgadas las otras

            Sólo aparecen las lonjas

            en el espejo, no me quiero.

           

2          Pasa la comida, y yo inquieta

            Es que sí me gusta comer, pero

            que no me vean, lo regreso:

            no debo comer lo que quiera.

           

3          En la prepa, con mis amigas,

            no lo hablo, no lo menciono.

            Aunque sí preguntan qué como.

            Quizá estén igual de perdidas.

           

4          De rodillas, en el baño,

            a mi boca entran dos dedos:

            Tocan para generar el reflejo,

            un kilo menos, que no gano.

           

5          Sí estoy gorda, me mientes.

            Se me entume el botón para vomitar,

            temo que se vaya a apagar;

            meto 4 dedos, ya no es suficiente.

           

6          La costumbre ya me lastimó,

            en los dientes, el esmalte ausente

            en los labios, una grieta ardiente

            en las uñas se nota la erosión.

           

7          También afuera estoy agobiada

            En el cine, no me puedo concentrar

            no puedo esperar para ir a vomitar,

            y que en mi estómago quede nada.

           

8          ¿y la película?    ni me enteré

            mi meta son 11 kilos, ya bajé 5,

            seré feliz, lo he decidido,

            seré delgada, estaré bien. 



<Parte del proyecto "Doméstica", 2037.>

febrero 15, 2024

Hoy también voy a saltarme la comida.

No tomo pastillas.
Mi terapia es jugar videojuegos.
Es dormir.
Atravieso un periodo de hastío.
No extraño el tener hambre.
Extraño el pasar frío.
Extraño tener más tiempo libre.
Quiero bajar de peso, no me siento a gusto.
Me puedo saltar comidas, tengo una reserva.
Hoy no voy a ir a comer. Desayuné bien, además.
Solamente tomar agua.
Café con leche.
Agua.
Electrolitos.
Agua.
Dormir a mediodía.
Trabajar, dormir, bañarme.
Dormir. Agua.
No tomo pastillas, tomo vitaminas.
Aspirina efervescente.
Hoy voy a saltarme la comida, también la cena; comeré dos oreo con un poco de leche.

 

#notodoesficción

A veces te extraño.

Te dejé acercarte.
Pero es peligroso, creo que te haces ilusiones.
No me llamas tanto la atención.
Entonces me alejo.
A veces te extraño.
Regreso y creo que estás a mi disposición.
Sólo somos amigos.
No te deseo, como tú a mí.
Volvemos a lo de antes.
No pareces molesto por eso.
No sé si debería sorprenderme, porque es lo que quise de todos modos.


febrero 06, 2024

Es lo que querías.

Cuando llegue el final, no te vayas a sorprender.
Nunca fuimos amigos.
Fuiste un pasatiempo.
Otro pie roto antes de llegar al hospital y gritar.
 
Me puse venda en el brazo para que me preguntaran que qué tenía.
Llamé la atención para poder rechazarla.
Quise obtener algo para desperdiciarlo.
Me corté en el brazo y no le conté a nadie.
 
El café me hace daño, pero lo sigo tomando porque me gusta hacerme daño.
Me gusta saber que tengo ese control.
Ya casi no tomo alcohol porque no me hace efecto, quizá tengo algo mal adentro conmigo.
No voy a ir al médico.
 
Hablo tanto contigo porque así lo decidí.
Lo pensé antes, y no iba a hacer diferencia al final si lo hacía o no.
Tú quisiste esto, que habláramos más.
Quisiera ya no volver a verte en el trabajo.
 
Esto no va a trascender, no vas a ser mi amiga.
Sé fingir muy bien y lo he estado manteniendo todo este tiempo por mi bien.
Porque cuando este trabajo se termine, no quiero que te hayas vuelto una amiga más a la que amo y no voy a poder ir a ver,
ni salir con ella, ni llevarle sopa de pollo cuando se enferme, ni que me visite cuando yo esté mal,
ni llevarle flores cuando se sienta triste. Cuando esto se termine te vas a ir lejos a tu casa y yo a la mía.
No quiero otra ruptura a la ruina que llevo dentro. No quiero repetir a lo que estoy acostumbrado.
Cuando llegue el final, me despediré, deseándote lo mejor, y querré no volver a saber de ti. Ni que me hables ni que me cuentes de ti. Ya no me va a importar. Ya no me vas a importar.
No trasciendes en mí así como sé que no trasciendo en ti, aún cuando digas lo contrario.
Esto es lo que querías, el presente, y cuando acabe no tendré más para ti.
Fin del capítulo. Fin del libro. Libro cerrado. Libro en fogata. Libro ardiendo. Ceniza.
A la basura.
 


enero 24, 2024

Firmemente, pero gentilmente.

Cuando estábamos en el otro lugar,
solías ser más amable conmigo.
Ahora sólo te la pasas sangrando por ahí.

Estábamos bien,
después,
una tarde cualquiera,
            dijiste algo, que me hizo enojar tanto,
            que me cuestioné;
            ¿por qué te quiero?
¿qué obtengo de ti realmente?
¿te mereces mi atención?

Así, te voy dejando ir, poco a poco.
Vas saliendo de mi corazón, y de mi mente.
Grano a grano. Gota por gota. Por pedazos.

Porque antes, en mi mente también, te desfragmenté.
Vi que te estoy haciendo un favor al estar contigo. Te separé en muchos contenedores.
Y los voy tirando, conforme me vayas decepcionando.

No estamos bien porque no estás bien,
porque no quieres renunciar a tus vicios.
No puedo salvarte de ti misma.
Yo ya tengo mi propio proceso de autodestrucción.

Mereces lo que te suceda.

 

 

diciembre 16, 2023

Cruzpiro.

Cuando no te vi durante una semana,

descansé.

No se cultivó la manía que me nació al verte.

No pensé en ti, no inhalé tus feromonas y no tuve que recurrir a la pornografía de chicas que se parecen a ti para disminuir la ansiedad.

Tan sólo un desperdicio.

octubre 12, 2023

Extrapolar.

Últimamente no soy lo que me veo, sino lo que tengo, lo que sé. 

Soy lo que hago, y hago muy poco.

Quiero poco, aspiro a, seguir con esta rutina hasta que no pueda más.

Ya me acostumbré a caminar solo.

Lo más probable es que rechace estar con alguien.

El subconciente no está de acuerdo.

Pero mi deseo conciente es no hacerlo.

;

Aún, hay estímulo externo,

y, aparente voluntad ajena. Iniciativa le podríamos llamar.

Entro en renuencia. ¿De qué me sirve esa energía?

Otro callejón sin salida,

otro ataúd de 2 toneladas a 200 kilómetros por hora.

Deslizo las manos en el agua fría, me sigue saliendo sangre de la boca.

Se va derritiendo la piel, surgen los cuernos,

surgen los colmillos,

las garras sujetan fuertemente la carne hasta exprimirla,

arrancarla,

un desgarre, un estruendo, un grito,

músculo y tejidos expuestos, salpican la cara,

esta es la inocencia que consumo,

hada de otro cuento, que vino a caer aquí,

al campo de algodón, donde me exiliaron,

donde no tengo de qué alimentarme,

donde uso mis poderes para replicarme y canibalizar.

He, hemos, ido más allá de los conceptos humanos de perversión.

Autodestrucción.

Todo lo que se han hecho ellos, nos lo hemos hecho entre nosotros.

Mente de enjambre, no sé si soy el original, pero soy el que queda.

Me comí al último clon que quedaba.

Me aburrí.

Entré en letargo al aburrirme de emular tantos ciclos humanos.

Luego llegó esa luz.

Y mi primer impulso fue querer tenerla, para lastimarla, para extinguirla.

Y así hice el primer momento, en la primera oportunidad.

La tomé de la cintura y hundí las garras.

Y la atravesé con mi lengua, y con todos los huesos que se me salían, que quisieron quebrarse y rasgar mi piel

para salir y hundirse en ella, y perforarla. Se proyectaron mis huesos como púas afiladas. 

Entraban y salían violentamente. 

La atravesé y clavé en el suelo, cada vez salpicando menos sangre.

Perdí la noción del tiempo. Anocheció. Amaneció. Quedó hecha pulpa. 

Un charco de carne molida húmeda, con astillas de huesos y restos de tejidos de órganos reventados, irreconocibles.

Eso no me sirve, no me lo voy a comer, solamente quería que dejara de existir.

El algodón tampoco se nutrirá de su sangre ni de sus vísceras.

¿A quién se le ocurre mandarme un ser de luz?


;

Estoy cansado.

Estoy cansado de sentir. De creer. De imaginar.

Los fines de semana escapo de tu cuidado, y encuentro manera y lugar para hacerme daño.

Hacerme daño que se va acumulando.

De lunes a viernes,

Logro vencer el impulso, absorbiéndolo, consumiendo, tomando una decisión antes que 

[                                                  ]

el deseo se convierta en manía otra vez.

Como la vez pasada, como la anterior, como la anterior a esa.

Como te dije,

no les sirve saber, por eso no les cuento.

Estoy bien, todo está bien. Solamente que me gusta alguien, y estoy destruyendo eso que finge ser un sentimiento.

No me sirve, pues no es correspondido.

Simple conclusión, como simple es lo que siento.

Me hago daño con café, o con cerveza, porque no sé de qué otra manera lidiar con eso.

Comiendo dos paquetes de Oreo en un solo día.

Se acumula con desvelos, con saltarme comidas sin que se den cuenta,

o sí lo notan.

Pero qué bueno que ya no me preguntan.

Sólo tengo que contener esto hasta que se disuelva, hasta que llegue la siguiente.

La siguiente que use de pretexto para lastimarme.

También cae en egoísmo, pues,

Este problema es mío, no se los comparto.

 

¿Has oído esa frase, "No eres tú, soy yo"?

Pues así, quisiera decirle.

Para que me deje de hablar, para que ya no sea amable conmigo.

Para que solamente tengamos una relación profesional.

Sin gestos que puedan llegar a malinterpretarse. Que pueda yo llegar a malinterpretar.

Nada personal.

Y nada personal contra ella.

Aquí el del daño soy yo.

¿De qué te sirve saberlo? De nada.

 

Tal vez después-

Quisiera decirle y que no cambie nada,

pero,

invariablemente sucede.

Por eso dejo este cuchillo en su estuche. Lo guardo.

Y me voy olvidando que existe.


octubre 06, 2023

Intrascender

Se formó una comodidad por la costumbre,

por verla casi todos los días,

creer que puedo confiar algo con ella,

creer, no saber, aceptar sus confidencias también.

Es una lástima, me gusta, así que tendré que dejar de hablarle.


Tal vez (en ella) sí está sucediento pero no lo va a aceptar. 

A veces se me olvida su edad, no está lista. 

Le faltan al menos 8 años de pesadillas.

El cuchillo terminó de salir.

Otro chorro de sangre. Después, nada. 

 

Sólo una manía más para la colección.

El tiempo convertirá en polvo este sentimiento. Como al anterior. Como al anterior a ese.

Ahora guardar el cuchillo en su estuche.

Sin limpiarlo, que la sangre seca sea recuerdo no escrito.

Ni los latidos importan, con esta luz apagada.


Contra todo mi sentido común,

le estoy poniendo atención,

palabras ajenas.

Callejón sin salida,

estrellarnos otra vez.


Ya teníamos esta historia de brujería antes.

Terminó igual que la anterior, rescatamos a la bruja, pero ya no pudimos volver a verla.

En el camino que nos cruzamos, me robaron luz.

No les sirve saberlo, por eso no les cuento.

Todo está bien.


Cuando estaba en la panadería,

me gustaba hacer cosas

que no iban a durar,

que no se iban a quedar.

No quiero dejar marca en el mundo. 

 

Actualmente me estoy hablando con alguien que me gustaba antes,

me gusta saber que puedo decirle cualquier cosa, quizá hasta ofenderla, y no se va a querer ir,

pero, tampoco le importa lo que le digo, me usa para que alguien la lea, 

como yo la uso a ella (poco) para lo mismo, [no me vuelvo algo // para ella // soy su nada]

sólo le interesa saber que tiene la atención de alguien, pero no me tiene seguro.


En el capítulo anterior,

alguien pensó que sería una genial idea introducir un hada en la serie,

pero con una condición seria.

No puedo ser completamente yo mismo con ella, sin la consecuencia lógica.

Consumirla.


En el capítulo siguiente,

partículas teóricas en trayectoria [definida/] desconocida cerrando el circuito,

chispa, que generó el incendio,

no,

he de esperarme un año para meter los dedos en el enchufe, cuando ya no importe.


En el futuro me vuelvo un recuerdo de algo amable, algo que fue útil,

no más, no quise dar el siguiente paso,

porque no quiero darlo,

no me gusta nadie, no quiero nada, así estoy bien.

Ya di suficiente, queda poco de mí.


Quedaba en el centro un cuerpo derruido, pues allá mi viaje ha terminado.

Los dejé entrar al laberinto y lo memorizaron,

esparcieron los huesos a diferentes rincones.

No me puedo encontrar.

Ya no tienen carne mis huesos, pronto me acompañarán.


Cuando me presenté, no tenía intención.

Asumí que ya no iba a sumar personas a mi vida.

Pero ahora cometí el acierto de mostrarme como soy, fue poco el esfuerzo para ser repelente.

La miré a los ojos, quise que viera, que fui yo, quien le entregaba el cuchillo.

Yo tengo el cuchillo. Ella también lo tiene.


Haces bien en querer quedarte.

En querer importar.

En querer ser recordado.

¿Estuve hablando de alguien más? Estas cartas son para nadie.

Las voy a borrar.


agosto 28, 2023

Días de Cristal: Almendras.

I
Ya se cumplió un mes desde que me declaré. Me dijo que sí.
Después, ya que pude pensar,
ya que la nube de hormonas se disipó,
llegué a otra conclusión, que no debí ser yo el primero. 
Ella tenía que haber tenido algunos errores antes de mí, para que, cuando me encontrara, ya sería yo un acierto. Ya sería yo algo bueno después de lo malo.
Aprendizaje, todo se vuelve aprendizaje, hasta nuestras pérdidas de tiempo.

II
Voy a todo
entonces,
si estamos juntos, estamos juntos,
si estás en mi vida, estás, de verdad, en mi vida: mis cosas son nuestras cosas, mi casa es nuestra casa, mi cuarto es nuestro cuarto. 
No es una promesa al aire sino un compromiso de compartir la vida, compartir el resto de nuestras vidas. 
Haya o no haya un papel que lo certifique, el entendimiento está en la mente, en el alma, en el corazón.

III
aem, 12 1 2ñlklokmmm+´++++´´´´´.

IV
12131415161718h1j1g1o1 1b1o1m1io1 o1n81 01nm hb71 n1p o2nboi n3ln3 33ñm23231324245252 52mn2ñp m52m5ñ25m ñ52nm52524l 42j67 2 i 7 4u ueuuy y eyhpkjlñakshd hdndñkdop lkwempño09 8.

agosto 25, 2023

Paralelismos, 5. \\ Cajera.

Ese viernes, no quise salir. Ya iba a ser un año desde que empecé a trabajar en las pizzas.

Iban a ir mis compañeros a un bar, a cotorrear. Iban a ir las chicas de caja también.

Me invitaron.

Aunque la vez anterior me divertí mucho, porque pude cantar. Y bailar con una de mis compañeras de caja.

Pero esta vez no. No quise salir. No quise ver a nadie. Iban a cenar, cortesía del papá de uno de ellos, que tiene un restaurant. Decliné cortésmente. 
Quise quedarme en casa. Tenía un par de capítulos de una serie, y una película, pendientes para ver.
Tampoco invité a mi otra amiga, que no es del trabajo, a verla. Pensé que tal vez estaría libre, pero no le pregunté. 

Depresión es, rechazar la comida.
Negarte ante las invitaciones a comer. 
A salir. A beber. A bailar. A conocer a "su prima", como te dijo tu amigo. 
"Le caerías bien", pero tú ya estás muy cansado. Ya no quieres volver a "intentar". 

Depresión también es, rechazar ayuda.

No tienes otra razón salvo que no te sientes bien. Quisieras desaparecer. Mejor me voy a dormir.

--

Tampoco quiero estar aquí. 
Aunque lo que me gusta de Toluca es que llueve mucho. 

Una lástima que te toquen mis malos humores de la mañana cuando no me he tomado mi primer café, no me ha dado ese dolor, ese rasguño intestinal, que me mantiene desmotivada, me desciende a la humildad porque no voy a ir a que me den pastillas para que se me haga otro agujero en el estómago, como el anterior. No sé cómo la gente puede vivir con reflujo. 

--

No tienes ni idea,
cuando te veo en caja,
y suspiro, porque pienso en ti. Y sé que tú no piensas en mí. 

Conozco mis alcances, y sé que no te fijarías en mí. En otras circunstancias, ni me hablarías. 

Pero por fortuna o por desgracia, somos compañeros de trabajo. 
Y has aprendido de mí, y ya vas entendiendo que sí me puedes contar cualquier cosa. 
Pero yo a ti no.
Fueron contadas las ocasiones que alguien se robó mi confianza en mí mismo al hablar, como lo haces tú. 
Sólo sé responder, no sé "sacar plática" porque no sé qué te guste, o si te gusta algo.
Te he reducido muchas veces a una chica simple y aburrida, para que me dejes de gustar. 

Pero el físico me mantiene, porque tus feromonas ya se incrustaron en mi cerebo, y hemos estado produciendo un veneno que cae hasta el corazón y lo rompe, y en ese camino, el dolor me hace sentir algo, más allá de mis fosos de fango y vidrios, siento algo, que me gusta, y me genera adicción. Produzco mi veneno y mi adicción. Y me gustan tus negativas porque me ponen los pies en la tierra. Y me regresan a mis pasatiempos en los que no estás tú, ni lo vas a estar. Regreso esos días trágicos, en los que me contestaste feo los buenos días; a los videojuegos, a escribir, a esculpir en plastilina, a "dibujar", a escuchar música que tengo pendiente. Me creo una ilusión y me la rompes. Se rompe el corazón y el cerebro un poco. Y puedo dejar de pensar en ti un rato. 

Qué bueno que no me haces caso; ya te estarían preguntando tus padres que por qué te viniste a vivir conmigo. 

--

Luego me acuerdo que tú misma dices que "la vida es fácil", 

cambio de opinión. 

O mejor dicho regreso a la anterior: que eres simple y aburrida. 


agosto 21, 2023

Días de cristal: Mèlanie

No me queda tiempo para ella,
Pero, 
Las siguientes veces, que recuerdo, { }
Detesto el tequila,
Pasé de un "no me gusta el tequila" a detestarlo.
A detestarlo tanto porque me recuerda a ...
Por primera vez yo no fui el villano
Para lo mucho que me importó después, de todos modos, 
Era bien fácil causar polémica, por ser tan contrario, porque se me facilita encontrarme con sus puntos de vista. 

¿Cómo llegué a este punto?
A veces despierto y, todo duele,
A veces despierto y son chingaderas, seguir viviendo.
A veces, aún quiero desaparecer .
No hay salida.
Me quedé sin esa opción, como te lo expliqué, 
Ya no puedo acabar con mi vida con mi propia mano. 
Sólo idealizo y fantaseo el suicidio.
Pero ya no habrá granadas ni cuchillos ni paredes salpicadas de vísceras, ni gente con mis sesos derramados encima.
Me han quitado el arte de vender mi último espectáculo, como se lo prometí a Adley, y la dejé morir sola.

Nació sola, murió sola.

Ya no habrá cuchillos abriendo brazos, como se lo prometí.
Me quitaron el suicidio, me queda el homicidio.
Tuve que sustituir el único acto de arte final propio, con muchas tragedias de familias que no conozco y me da igual, les di trabajo a las funerarias y a los peritos.

Los investigadores me siguen buscando, ojalá me encuentren. Ya no quiero seguir haciendo esto, pero no me sé detener. Tampoco soy feliz. No encuentro un hueco que llene otro.

agosto 20, 2023

Días de cristal: Srucía.

No, no estás bonita.
Tampoco lo eres.
Ni por dentro.
Te sobrepasa la neurodivergencia. Y, aunque te dieras cuenta, no te interesa esforzarte para controlarlo.


diciembre 13, 2022

[] // {La misma parte de la historia, pero mejor desarrollada. // #Vivencial

Alrededor de casa hay lotes baldíos.
Se meten cucarachas, y otros bichos, a la casa.
Maté una cucaracha.
La puse en la mesa, tomé mis dos bisturí, le removí el chip. Ya tengo 18.
No me los puedo instalar, hasta marzo, cuando terminen de moverse archivos dentro de mí, cuando terminen de procesarse.
Y así poder tener suficiente descaro para decirle que nunca la quise realmente:
Me vuelvo a enamorar, para volver a caer en pedazos de metal derretido aún en llamas.
Me subo al tren donde está, pretendiendo querer lo mismo que ella, querer ir a donde va, para bajarme después, cuando no coincidamos. Pasándola por alto, avanzar a la cabina, salir, subir afuera de la máquina. Dejarme caer frente al tren en movimiento. [con los brazos en cruz para maximizar el daño] Arrojarme a las vías y que las ruedas del tren me corten. Que me corten en 5. Y esos 5 pedazos en otros 5.
Definición de demencia: repetir un proceso esperando un resultado diferente.
Le fui agarrando el gusto a este dolor, a esta compresión del corazón, a esta angustia mental. A la frialdad que sigue después. A juarme a mí mismo que no volverá a suceder.
Afort
desa
fortunadamente me dividí hace poco. Y ya tan sólo estoy esperando el accidente, un pretexto para desmoronar barreras mentales, retenes sociales.
Ahora lo puedo navegar.
Crearle un barco mental. Que zarparé en llamas cuando llegue el momento. [Y que estalle y que salpique sus pedazos sin que yo esté cerca. Innecesario, pero es lo que quiero en este escenario mental. ]
Que zarparemos juntos en llamas cuando llegue el momento. 

{La misma parte de la historia, pero mejor desarrollada.

Que rebote la luz de sol, eso te hace daño.
Nocturna, así te conocí. Tu carta de presentación, estar enferma.
No entendí tu predilección por consumir sangre humana, ni busqué entenderla, no me sirve para amarte más o menos.
Te volviste mi razón para cambiar mis hábitos de vida. 4 de la tarde, mi día va comenzando.
Al salir del bar, iba a visitarte al teatro, donde solias estar. 

Cuando te conocí, aún reías, aún querías bailar. 

Fui testigo, pareja, cómplice de tu decadencia, de tu salud en deterioro. Pensé ingenuo que la medicina moderna te podría ayudar. Te llevé a que te trataran y todos decían lo mismo: No tienen idea, pero está avanzando. 

Nunca me has llamado 'tu amor'. 

Colecté algunos despojos de la calle, de quienes te alimentaste. Sus órganos frescos parecían ayudarte, parecían alentar tu condición.
Pero te seguían apareciendo manchas en la piel, junto a las otras manchas. Y cada vez estabas más débil. Ya no querías bailar. 

Se acabó la temporada de teatro, y regresaste a tu casa. A tu mansión vacía.
Cambiamos las costumbres de salir por quedarnos en casa a beber té, a leer, a platicar de nada. A que te dejaras invadir físicamente con mi cuerpo, casi en cada visita. Labio con labio, piel con piel.
Un verano no fue suficiente, por eso te invité a viajar.
Y tú,
sinceramente
no tenías mejor opción.
Vendí todo lo que poseía para comprarme el barco,
para contratar tripulación por un año, buscarte una cura en otro continente,
después,
no sé,
no sé si seguiré vivo si en un año tú mueres. 

Fueron maravillosos esos meses, antes de tu colapso.
Disfrutabas la luna, porque su luz es reflejo, dijiste, no tiene eso que te hace daño del sol. "Es una falsa", dijiste. Lo llamaste un 'filtro'.
Antes,
dijiste algo que nunca me habías dicho,
dijiste "por favor". "Si me quedo dormida, quiero volver a despertar, por favor". Ni sabías como pedirlo porque siempre habías exigido. Siempre te cumplían tus caprichos.
Pero entendías muy tarde que soy uno que se queda. Que me quedo hasta el final aunque no me convenga, aunque reciba miserias cuando entrego el corazón. 

Hacía calor. Esa noche en altamar, hacía calor. Ya no nos quedaba media luna para admirar. Te regalé un clímax para que durmieras mejor, y te quedaste dormida en mi pecho. 

Ya no despertaste.
Nunca te dije que te amo. 

Te hicimos transmisiones de sangre. Fui experimentando, pero en el estado en que estás, ahora requieres consumir cada día.
Mi sangre te hace daño, por desgracia; el médico dijo que por exceso de... vita.
Habla de vita... vita-midas? Dice muchas palabras que no entiendo.
Por eso lo dejamos en una de las islas. Además se nos está acabando la comida.
Nos acercamos al frío polar, para conservar mejor la sangre guardada.
Extraño tus ojos, viéndome. Extraño regañarte. No es lo mismo verte ahí acostada, inconsciente, oyendo mis historias exageradas de cuando fui ayudante en una panadería, y uno de mis compañeros perdió dedos de la mano. Te habrías reído histéricamente. 

Pasaron un par de meses, un par de incendios, un par de motines, un par de inundaciones, un montón de cuerpos que se fueron intercambiando conforme llegábamos a otras islas: unos nos querían abandonar, otros unirse, otros los tiramos a alimentar el mar. Llegamos al otro continente. No encontré solución. En cambio, querían matarte. Querían que no despertaras. Tuvimos que irnos apresurados.
Han pasado dos meses. No sé qué voy a hacer. 

}

#Vivencial
Cuando llegué al lugar que estaba rentando, me recibió la casera. Una señora muy guapa, poco mayor que yo, sonriente, con vestido, que lucía sus piernas, porque hacía calor.
Llegamos a mi cuarto, pintura aguamarina.
Crucifijo en la pared.
Mencionó, sin que se lo preguntara, que su marido trabaja en campo "con el machete". {después me enteré que sólo decía eso para que no intentaran ligarla}
#TodoEsFicción Mi pasado es una ficción que no puedes comprobar.
Quien usaba el machete era ella.
Ya llevaba dos cuerpos enterrados en el patio, y cuando estuve yo, enterró a un tercero.
Ahora no salí/en otra línea de tiempo fui su cómplice.
Vi,
demasiados,
demasiadas,
alternativas
a este tiempo que estoy/amos viviendo
Me quedé con las manos vacías, los brazos, el pecho vacíos.
Aquí, en este bucle, decidí no intervenir.
Eran pocas las líneas donde nos atrapan, de
todos modo
s.
Doña Julia, bueno, señora Julia.
Aunque tenía alcoholes y licores ahí en la casona donde nos quedamos,
iba a un bar, a re-recordar al hombre que la dejó,
al que no pudo superar,
libertad hecha persona,
pero,
nada es absoluto en las personas,
porque como te dije, mentía sobre estar casada.
Y sabía que los locales no nos platicarían tan fácil sobre ella.
El alcohol era su cadena, su retén, su impedimento para ser libre de verdad.
El alcohol era un pretexto, el origen era el dolor.
Y un síntoma era buscar sexo con jóvenes que fueran de paso por el pueblo.
No me tocó esa vez, este bucle.
Vi otros, y a otros.
No conocí al del tercer cuerpo.
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