6, El fin


Ishigo Ishimaru, estás mal de la cabeza; imagen 6

febrero 15, 2024

A veces te extraño.

Te dejé acercarte.
Pero es peligroso, creo que te haces ilusiones.
No me llamas tanto la atención.
Entonces me alejo.
A veces te extraño.
Regreso y creo que estás a mi disposición.
Sólo somos amigos.
No te deseo, como tú a mí.
Volvemos a lo de antes.
No pareces molesto por eso.
No sé si debería sorprenderme, porque es lo que quise de todos modos.


febrero 06, 2024

Es lo que querías.

Cuando llegue el final, no te vayas a sorprender.
Nunca fuimos amigos.
Fuiste un pasatiempo.
Otro pie roto antes de llegar al hospital y gritar.
 
Me puse venda en el brazo para que me preguntaran que qué tenía.
Llamé la atención para poder rechazarla.
Quise obtener algo para desperdiciarlo.
Me corté en el brazo y no le conté a nadie.
 
El café me hace daño, pero lo sigo tomando porque me gusta hacerme daño.
Me gusta saber que tengo ese control.
Ya casi no tomo alcohol porque no me hace efecto, quizá tengo algo mal adentro conmigo.
No voy a ir al médico.
 
Hablo tanto contigo porque así lo decidí.
Lo pensé antes, y no iba a hacer diferencia al final si lo hacía o no.
Tú quisiste esto, que habláramos más.
Quisiera ya no volver a verte en el trabajo.
 
Esto no va a trascender, no vas a ser mi amiga.
Sé fingir muy bien y lo he estado manteniendo todo este tiempo por mi bien.
Porque cuando este trabajo se termine, no quiero que te hayas vuelto una amiga más a la que amo y no voy a poder ir a ver,
ni salir con ella, ni llevarle sopa de pollo cuando se enferme, ni que me visite cuando yo esté mal,
ni llevarle flores cuando se sienta triste. Cuando esto se termine te vas a ir lejos a tu casa y yo a la mía.
No quiero otra ruptura a la ruina que llevo dentro. No quiero repetir a lo que estoy acostumbrado.
Cuando llegue el final, me despediré, deseándote lo mejor, y querré no volver a saber de ti. Ni que me hables ni que me cuentes de ti. Ya no me va a importar. Ya no me vas a importar.
No trasciendes en mí así como sé que no trasciendo en ti, aún cuando digas lo contrario.
Esto es lo que querías, el presente, y cuando acabe no tendré más para ti.
Fin del capítulo. Fin del libro. Libro cerrado. Libro en fogata. Libro ardiendo. Ceniza.
A la basura.
 


enero 24, 2024

Firmemente, pero gentilmente.

Cuando estábamos en el otro lugar,
solías ser más amable conmigo.
Ahora sólo te la pasas sangrando por ahí.

Estábamos bien,
después,
una tarde cualquiera,
            dijiste algo, que me hizo enojar tanto,
            que me cuestioné;
            ¿por qué te quiero?
¿qué obtengo de ti realmente?
¿te mereces mi atención?

Así, te voy dejando ir, poco a poco.
Vas saliendo de mi corazón, y de mi mente.
Grano a grano. Gota por gota. Por pedazos.

Porque antes, en mi mente también, te desfragmenté.
Vi que te estoy haciendo un favor al estar contigo. Te separé en muchos contenedores.
Y los voy tirando, conforme me vayas decepcionando.

No estamos bien porque no estás bien,
porque no quieres renunciar a tus vicios.
No puedo salvarte de ti misma.
Yo ya tengo mi propio proceso de autodestrucción.

Mereces lo que te suceda.

 

 

diciembre 16, 2023

Cruzpiro.

Cuando no te vi durante una semana,

descansé.

No se cultivó la manía que me nació al verte.

No pensé en ti, no inhalé tus feromonas y no tuve que recurrir a la pornografía de chicas que se parecen a ti para disminuir la ansiedad.

Tan sólo un desperdicio.

octubre 12, 2023

Extrapolar.

Últimamente no soy lo que me veo, sino lo que tengo, lo que sé. 

Soy lo que hago, y hago muy poco.

Quiero poco, aspiro a, seguir con esta rutina hasta que no pueda más.

Ya me acostumbré a caminar solo.

Lo más probable es que rechace estar con alguien.

El subconciente no está de acuerdo.

Pero mi deseo conciente es no hacerlo.

;

Aún, hay estímulo externo,

y, aparente voluntad ajena. Iniciativa le podríamos llamar.

Entro en renuencia. ¿De qué me sirve esa energía?

Otro callejón sin salida,

otro ataúd de 2 toneladas a 200 kilómetros por hora.

Deslizo las manos en el agua fría, me sigue saliendo sangre de la boca.

Se va derritiendo la piel, surgen los cuernos,

surgen los colmillos,

las garras sujetan fuertemente la carne hasta exprimirla,

arrancarla,

un desgarre, un estruendo, un grito,

músculo y tejidos expuestos, salpican la cara,

esta es la inocencia que consumo,

hada de otro cuento, que vino a caer aquí,

al campo de algodón, donde me exiliaron,

donde no tengo de qué alimentarme,

donde uso mis poderes para replicarme y canibalizar.

He, hemos, ido más allá de los conceptos humanos de perversión.

Autodestrucción.

Todo lo que se han hecho ellos, nos lo hemos hecho entre nosotros.

Mente de enjambre, no sé si soy el original, pero soy el que queda.

Me comí al último clon que quedaba.

Me aburrí.

Entré en letargo al aburrirme de emular tantos ciclos humanos.

Luego llegó esa luz.

Y mi primer impulso fue querer tenerla, para lastimarla, para extinguirla.

Y así hice el primer momento, en la primera oportunidad.

La tomé de la cintura y hundí las garras.

Y la atravesé con mi lengua, y con todos los huesos que se me salían, que quisieron quebrarse y rasgar mi piel

para salir y hundirse en ella, y perforarla. Se proyectaron mis huesos como púas afiladas. 

Entraban y salían violentamente. 

La atravesé y clavé en el suelo, cada vez salpicando menos sangre.

Perdí la noción del tiempo. Anocheció. Amaneció. Quedó hecha pulpa. 

Un charco de carne molida húmeda, con astillas de huesos y restos de tejidos de órganos reventados, irreconocibles.

Eso no me sirve, no me lo voy a comer, solamente quería que dejara de existir.

El algodón tampoco se nutrirá de su sangre ni de sus vísceras.

¿A quién se le ocurre mandarme un ser de luz?


;

Estoy cansado.

Estoy cansado de sentir. De creer. De imaginar.

Los fines de semana escapo de tu cuidado, y encuentro manera y lugar para hacerme daño.

Hacerme daño que se va acumulando.

De lunes a viernes,

Logro vencer el impulso, absorbiéndolo, consumiendo, tomando una decisión antes que 

[                                                  ]

el deseo se convierta en manía otra vez.

Como la vez pasada, como la anterior, como la anterior a esa.

Como te dije,

no les sirve saber, por eso no les cuento.

Estoy bien, todo está bien. Solamente que me gusta alguien, y estoy destruyendo eso que finge ser un sentimiento.

No me sirve, pues no es correspondido.

Simple conclusión, como simple es lo que siento.

Me hago daño con café, o con cerveza, porque no sé de qué otra manera lidiar con eso.

Comiendo dos paquetes de Oreo en un solo día.

Se acumula con desvelos, con saltarme comidas sin que se den cuenta,

o sí lo notan.

Pero qué bueno que ya no me preguntan.

Sólo tengo que contener esto hasta que se disuelva, hasta que llegue la siguiente.

La siguiente que use de pretexto para lastimarme.

También cae en egoísmo, pues,

Este problema es mío, no se los comparto.

 

¿Has oído esa frase, "No eres tú, soy yo"?

Pues así, quisiera decirle.

Para que me deje de hablar, para que ya no sea amable conmigo.

Para que solamente tengamos una relación profesional.

Sin gestos que puedan llegar a malinterpretarse. Que pueda yo llegar a malinterpretar.

Nada personal.

Y nada personal contra ella.

Aquí el del daño soy yo.

¿De qué te sirve saberlo? De nada.

 

Tal vez después-

Quisiera decirle y que no cambie nada,

pero,

invariablemente sucede.

Por eso dejo este cuchillo en su estuche. Lo guardo.

Y me voy olvidando que existe.


octubre 06, 2023

Intrascender

Se formó una comodidad por la costumbre,

por verla casi todos los días,

creer que puedo confiar algo con ella,

creer, no saber, aceptar sus confidencias también.

Es una lástima, me gusta, así que tendré que dejar de hablarle.


Tal vez (en ella) sí está sucediento pero no lo va a aceptar. 

A veces se me olvida su edad, no está lista. 

Le faltan al menos 8 años de pesadillas.

El cuchillo terminó de salir.

Otro chorro de sangre. Después, nada. 

 

Sólo una manía más para la colección.

El tiempo convertirá en polvo este sentimiento. Como al anterior. Como al anterior a ese.

Ahora guardar el cuchillo en su estuche.

Sin limpiarlo, que la sangre seca sea recuerdo no escrito.

Ni los latidos importan, con esta luz apagada.


Contra todo mi sentido común,

le estoy poniendo atención,

palabras ajenas.

Callejón sin salida,

estrellarnos otra vez.


Ya teníamos esta historia de brujería antes.

Terminó igual que la anterior, rescatamos a la bruja, pero ya no pudimos volver a verla.

En el camino que nos cruzamos, me robaron luz.

No les sirve saberlo, por eso no les cuento.

Todo está bien.


Cuando estaba en la panadería,

me gustaba hacer cosas

que no iban a durar,

que no se iban a quedar.

No quiero dejar marca en el mundo. 

 

Actualmente me estoy hablando con alguien que me gustaba antes,

me gusta saber que puedo decirle cualquier cosa, quizá hasta ofenderla, y no se va a querer ir,

pero, tampoco le importa lo que le digo, me usa para que alguien la lea, 

como yo la uso a ella (poco) para lo mismo, [no me vuelvo algo // para ella // soy su nada]

sólo le interesa saber que tiene la atención de alguien, pero no me tiene seguro.


En el capítulo anterior,

alguien pensó que sería una genial idea introducir un hada en la serie,

pero con una condición seria.

No puedo ser completamente yo mismo con ella, sin la consecuencia lógica.

Consumirla.


En el capítulo siguiente,

partículas teóricas en trayectoria [definida/] desconocida cerrando el circuito,

chispa, que generó el incendio,

no,

he de esperarme un año para meter los dedos en el enchufe, cuando ya no importe.


En el futuro me vuelvo un recuerdo de algo amable, algo que fue útil,

no más, no quise dar el siguiente paso,

porque no quiero darlo,

no me gusta nadie, no quiero nada, así estoy bien.

Ya di suficiente, queda poco de mí.


Quedaba en el centro un cuerpo derruido, pues allá mi viaje ha terminado.

Los dejé entrar al laberinto y lo memorizaron,

esparcieron los huesos a diferentes rincones.

No me puedo encontrar.

Ya no tienen carne mis huesos, pronto me acompañarán.


Cuando me presenté, no tenía intención.

Asumí que ya no iba a sumar personas a mi vida.

Pero ahora cometí el acierto de mostrarme como soy, fue poco el esfuerzo para ser repelente.

La miré a los ojos, quise que viera, que fui yo, quien le entregaba el cuchillo.

Yo tengo el cuchillo. Ella también lo tiene.


Haces bien en querer quedarte.

En querer importar.

En querer ser recordado.

¿Estuve hablando de alguien más? Estas cartas son para nadie.

Las voy a borrar.


agosto 28, 2023

Días de Cristal: Almendras.

I
Ya se cumplió un mes desde que me declaré. Me dijo que sí.
Después, ya que pude pensar,
ya que la nube de hormonas se disipó,
llegué a otra conclusión, que no debí ser yo el primero. 
Ella tenía que haber tenido algunos errores antes de mí, para que, cuando me encontrara, ya sería yo un acierto. Ya sería yo algo bueno después de lo malo.
Aprendizaje, todo se vuelve aprendizaje, hasta nuestras pérdidas de tiempo.

II
Voy a todo
entonces,
si estamos juntos, estamos juntos,
si estás en mi vida, estás, de verdad, en mi vida: mis cosas son nuestras cosas, mi casa es nuestra casa, mi cuarto es nuestro cuarto. 
No es una promesa al aire sino un compromiso de compartir la vida, compartir el resto de nuestras vidas. 
Haya o no haya un papel que lo certifique, el entendimiento está en la mente, en el alma, en el corazón.

III
aem, 12 1 2ñlklokmmm+´++++´´´´´.

IV
12131415161718h1j1g1o1 1b1o1m1io1 o1n81 01nm hb71 n1p o2nboi n3ln3 33ñm23231324245252 52mn2ñp m52m5ñ25m ñ52nm52524l 42j67 2 i 7 4u ueuuy y eyhpkjlñakshd hdndñkdop lkwempño09 8.

agosto 25, 2023

Paralelismos, 5. \\ Cajera.

Ese viernes, no quise salir. Ya iba a ser un año desde que empecé a trabajar en las pizzas.

Iban a ir mis compañeros a un bar, a cotorrear. Iban a ir las chicas de caja también.

Me invitaron.

Aunque la vez anterior me divertí mucho, porque pude cantar. Y bailar con una de mis compañeras de caja.

Pero esta vez no. No quise salir. No quise ver a nadie. Iban a cenar, cortesía del papá de uno de ellos, que tiene un restaurant. Decliné cortésmente. 
Quise quedarme en casa. Tenía un par de capítulos de una serie, y una película, pendientes para ver.
Tampoco invité a mi otra amiga, que no es del trabajo, a verla. Pensé que tal vez estaría libre, pero no le pregunté. 

Depresión es, rechazar la comida.
Negarte ante las invitaciones a comer. 
A salir. A beber. A bailar. A conocer a "su prima", como te dijo tu amigo. 
"Le caerías bien", pero tú ya estás muy cansado. Ya no quieres volver a "intentar". 

Depresión también es, rechazar ayuda.

No tienes otra razón salvo que no te sientes bien. Quisieras desaparecer. Mejor me voy a dormir.

--

Tampoco quiero estar aquí. 
Aunque lo que me gusta de Toluca es que llueve mucho. 

Una lástima que te toquen mis malos humores de la mañana cuando no me he tomado mi primer café, no me ha dado ese dolor, ese rasguño intestinal, que me mantiene desmotivada, me desciende a la humildad porque no voy a ir a que me den pastillas para que se me haga otro agujero en el estómago, como el anterior. No sé cómo la gente puede vivir con reflujo. 

--

No tienes ni idea,
cuando te veo en caja,
y suspiro, porque pienso en ti. Y sé que tú no piensas en mí. 

Conozco mis alcances, y sé que no te fijarías en mí. En otras circunstancias, ni me hablarías. 

Pero por fortuna o por desgracia, somos compañeros de trabajo. 
Y has aprendido de mí, y ya vas entendiendo que sí me puedes contar cualquier cosa. 
Pero yo a ti no.
Fueron contadas las ocasiones que alguien se robó mi confianza en mí mismo al hablar, como lo haces tú. 
Sólo sé responder, no sé "sacar plática" porque no sé qué te guste, o si te gusta algo.
Te he reducido muchas veces a una chica simple y aburrida, para que me dejes de gustar. 

Pero el físico me mantiene, porque tus feromonas ya se incrustaron en mi cerebo, y hemos estado produciendo un veneno que cae hasta el corazón y lo rompe, y en ese camino, el dolor me hace sentir algo, más allá de mis fosos de fango y vidrios, siento algo, que me gusta, y me genera adicción. Produzco mi veneno y mi adicción. Y me gustan tus negativas porque me ponen los pies en la tierra. Y me regresan a mis pasatiempos en los que no estás tú, ni lo vas a estar. Regreso esos días trágicos, en los que me contestaste feo los buenos días; a los videojuegos, a escribir, a esculpir en plastilina, a "dibujar", a escuchar música que tengo pendiente. Me creo una ilusión y me la rompes. Se rompe el corazón y el cerebro un poco. Y puedo dejar de pensar en ti un rato. 

Qué bueno que no me haces caso; ya te estarían preguntando tus padres que por qué te viniste a vivir conmigo. 

--

Luego me acuerdo que tú misma dices que "la vida es fácil", 

cambio de opinión. 

O mejor dicho regreso a la anterior: que eres simple y aburrida. 


agosto 21, 2023

Días de cristal: Mèlanie

No me queda tiempo para ella,
Pero, 
Las siguientes veces, que recuerdo, { }
Detesto el tequila,
Pasé de un "no me gusta el tequila" a detestarlo.
A detestarlo tanto porque me recuerda a ...
Por primera vez yo no fui el villano
Para lo mucho que me importó después, de todos modos, 
Era bien fácil causar polémica, por ser tan contrario, porque se me facilita encontrarme con sus puntos de vista. 

¿Cómo llegué a este punto?
A veces despierto y, todo duele,
A veces despierto y son chingaderas, seguir viviendo.
A veces, aún quiero desaparecer .
No hay salida.
Me quedé sin esa opción, como te lo expliqué, 
Ya no puedo acabar con mi vida con mi propia mano. 
Sólo idealizo y fantaseo el suicidio.
Pero ya no habrá granadas ni cuchillos ni paredes salpicadas de vísceras, ni gente con mis sesos derramados encima.
Me han quitado el arte de vender mi último espectáculo, como se lo prometí a Adley, y la dejé morir sola.

Nació sola, murió sola.

Ya no habrá cuchillos abriendo brazos, como se lo prometí.
Me quitaron el suicidio, me queda el homicidio.
Tuve que sustituir el único acto de arte final propio, con muchas tragedias de familias que no conozco y me da igual, les di trabajo a las funerarias y a los peritos.

Los investigadores me siguen buscando, ojalá me encuentren. Ya no quiero seguir haciendo esto, pero no me sé detener. Tampoco soy feliz. No encuentro un hueco que llene otro.

agosto 20, 2023

Días de cristal: Srucía.

No, no estás bonita.
Tampoco lo eres.
Ni por dentro.
Te sobrepasa la neurodivergencia. Y, aunque te dieras cuenta, no te interesa esforzarte para controlarlo.


diciembre 13, 2022

[] // {La misma parte de la historia, pero mejor desarrollada. // #Vivencial

Alrededor de casa hay lotes baldíos.
Se meten cucarachas, y otros bichos, a la casa.
Maté una cucaracha.
La puse en la mesa, tomé mis dos bisturí, le removí el chip. Ya tengo 18.
No me los puedo instalar, hasta marzo, cuando terminen de moverse archivos dentro de mí, cuando terminen de procesarse.
Y así poder tener suficiente descaro para decirle que nunca la quise realmente:
Me vuelvo a enamorar, para volver a caer en pedazos de metal derretido aún en llamas.
Me subo al tren donde está, pretendiendo querer lo mismo que ella, querer ir a donde va, para bajarme después, cuando no coincidamos. Pasándola por alto, avanzar a la cabina, salir, subir afuera de la máquina. Dejarme caer frente al tren en movimiento. [con los brazos en cruz para maximizar el daño] Arrojarme a las vías y que las ruedas del tren me corten. Que me corten en 5. Y esos 5 pedazos en otros 5.
Definición de demencia: repetir un proceso esperando un resultado diferente.
Le fui agarrando el gusto a este dolor, a esta compresión del corazón, a esta angustia mental. A la frialdad que sigue después. A juarme a mí mismo que no volverá a suceder.
Afort
desa
fortunadamente me dividí hace poco. Y ya tan sólo estoy esperando el accidente, un pretexto para desmoronar barreras mentales, retenes sociales.
Ahora lo puedo navegar.
Crearle un barco mental. Que zarparé en llamas cuando llegue el momento. [Y que estalle y que salpique sus pedazos sin que yo esté cerca. Innecesario, pero es lo que quiero en este escenario mental. ]
Que zarparemos juntos en llamas cuando llegue el momento. 

{La misma parte de la historia, pero mejor desarrollada.

Que rebote la luz de sol, eso te hace daño.
Nocturna, así te conocí. Tu carta de presentación, estar enferma.
No entendí tu predilección por consumir sangre humana, ni busqué entenderla, no me sirve para amarte más o menos.
Te volviste mi razón para cambiar mis hábitos de vida. 4 de la tarde, mi día va comenzando.
Al salir del bar, iba a visitarte al teatro, donde solias estar. 

Cuando te conocí, aún reías, aún querías bailar. 

Fui testigo, pareja, cómplice de tu decadencia, de tu salud en deterioro. Pensé ingenuo que la medicina moderna te podría ayudar. Te llevé a que te trataran y todos decían lo mismo: No tienen idea, pero está avanzando. 

Nunca me has llamado 'tu amor'. 

Colecté algunos despojos de la calle, de quienes te alimentaste. Sus órganos frescos parecían ayudarte, parecían alentar tu condición.
Pero te seguían apareciendo manchas en la piel, junto a las otras manchas. Y cada vez estabas más débil. Ya no querías bailar. 

Se acabó la temporada de teatro, y regresaste a tu casa. A tu mansión vacía.
Cambiamos las costumbres de salir por quedarnos en casa a beber té, a leer, a platicar de nada. A que te dejaras invadir físicamente con mi cuerpo, casi en cada visita. Labio con labio, piel con piel.
Un verano no fue suficiente, por eso te invité a viajar.
Y tú,
sinceramente
no tenías mejor opción.
Vendí todo lo que poseía para comprarme el barco,
para contratar tripulación por un año, buscarte una cura en otro continente,
después,
no sé,
no sé si seguiré vivo si en un año tú mueres. 

Fueron maravillosos esos meses, antes de tu colapso.
Disfrutabas la luna, porque su luz es reflejo, dijiste, no tiene eso que te hace daño del sol. "Es una falsa", dijiste. Lo llamaste un 'filtro'.
Antes,
dijiste algo que nunca me habías dicho,
dijiste "por favor". "Si me quedo dormida, quiero volver a despertar, por favor". Ni sabías como pedirlo porque siempre habías exigido. Siempre te cumplían tus caprichos.
Pero entendías muy tarde que soy uno que se queda. Que me quedo hasta el final aunque no me convenga, aunque reciba miserias cuando entrego el corazón. 

Hacía calor. Esa noche en altamar, hacía calor. Ya no nos quedaba media luna para admirar. Te regalé un clímax para que durmieras mejor, y te quedaste dormida en mi pecho. 

Ya no despertaste.
Nunca te dije que te amo. 

Te hicimos transmisiones de sangre. Fui experimentando, pero en el estado en que estás, ahora requieres consumir cada día.
Mi sangre te hace daño, por desgracia; el médico dijo que por exceso de... vita.
Habla de vita... vita-midas? Dice muchas palabras que no entiendo.
Por eso lo dejamos en una de las islas. Además se nos está acabando la comida.
Nos acercamos al frío polar, para conservar mejor la sangre guardada.
Extraño tus ojos, viéndome. Extraño regañarte. No es lo mismo verte ahí acostada, inconsciente, oyendo mis historias exageradas de cuando fui ayudante en una panadería, y uno de mis compañeros perdió dedos de la mano. Te habrías reído histéricamente. 

Pasaron un par de meses, un par de incendios, un par de motines, un par de inundaciones, un montón de cuerpos que se fueron intercambiando conforme llegábamos a otras islas: unos nos querían abandonar, otros unirse, otros los tiramos a alimentar el mar. Llegamos al otro continente. No encontré solución. En cambio, querían matarte. Querían que no despertaras. Tuvimos que irnos apresurados.
Han pasado dos meses. No sé qué voy a hacer. 

}

#Vivencial
Cuando llegué al lugar que estaba rentando, me recibió la casera. Una señora muy guapa, poco mayor que yo, sonriente, con vestido, que lucía sus piernas, porque hacía calor.
Llegamos a mi cuarto, pintura aguamarina.
Crucifijo en la pared.
Mencionó, sin que se lo preguntara, que su marido trabaja en campo "con el machete". {después me enteré que sólo decía eso para que no intentaran ligarla}
#TodoEsFicción Mi pasado es una ficción que no puedes comprobar.
Quien usaba el machete era ella.
Ya llevaba dos cuerpos enterrados en el patio, y cuando estuve yo, enterró a un tercero.
Ahora no salí/en otra línea de tiempo fui su cómplice.
Vi,
demasiados,
demasiadas,
alternativas
a este tiempo que estoy/amos viviendo
Me quedé con las manos vacías, los brazos, el pecho vacíos.
Aquí, en este bucle, decidí no intervenir.
Eran pocas las líneas donde nos atrapan, de
todos modo
s.
Doña Julia, bueno, señora Julia.
Aunque tenía alcoholes y licores ahí en la casona donde nos quedamos,
iba a un bar, a re-recordar al hombre que la dejó,
al que no pudo superar,
libertad hecha persona,
pero,
nada es absoluto en las personas,
porque como te dije, mentía sobre estar casada.
Y sabía que los locales no nos platicarían tan fácil sobre ella.
El alcohol era su cadena, su retén, su impedimento para ser libre de verdad.
El alcohol era un pretexto, el origen era el dolor.
Y un síntoma era buscar sexo con jóvenes que fueran de paso por el pueblo.
No me tocó esa vez, este bucle.
Vi otros, y a otros.
No conocí al del tercer cuerpo.
\\


Paralelismos 1B. Criofagia, aún.

Este fin de semana no tengo a quién enseñarle mis cortadas.
Mi amiga M. me sugirió que considerara la terapia, tan sólo le conté que fantaseaba con metal abriendo caminos en mi piel.
No le dije que lo hice en verdad. No le dije a nadie.
Este dolor es para mí solamente.
Y su preocupación no me sirve.
Pero me arrepiento de marcarme, me gustaría que no dejara rastro, para poder seguir haciéndolo, indefinidamente.
Los nervios gritan en silencio, ya no les hago caso. Así como mis estúpidos intentos de llamar la atención no funcionaron antes.
No sirvo, ni como mal ejemplo, porque continúo esta farsa funcional que llamo vida, y no me suicido, no le doy un final innecesario a este absurdo, esta vida inconsecuencial.
Al regresar al departamento, me hice un par de hotcakes. Les puse salsa picante de habanero verde, porque quería recordar cuando éramos pobres, y eso era lo único que teníamos para comer. Aún me arden las cortadas.  

Este fin de semana no tengo con quién compartir la serie que encontré, que me gustó bastante, tiene todo lo que busco en drama de ciencia ficción. A veces las guardo, las respaldo en dvds, pero voy a empezar a respaldarlas en discos externos, para cuando haya alguien con quien (volver a) ver todo eso. Así me engaño, creyendo que va a existir alguien. Que voy a aceptar a alguien más en mi vida. Me engaño creyendo que voy a invitar a alguien más a este vacío. ¿Cómo para qué? Todos están bien lejos de mí, por eso me vine a vivir hasta acá. Voy a caer a un río y desaparecer entre escombro y basura. Fui feliz, sí claro, para lo que sirvió. Y que no encuentren mis rastros, ni sepan quién soy, porque me voy sin identificación. Me quité las costras con navaja para que me volvieran a abrir. Sangré, y casi se me pasó la mano, tuve un susto. Aún me arde, pero al menos ese dolor opaca los sentimientos. 

Este sábado, no salí tarde de trabajar, salí a "mi hora".
Decidí no ir a la plaza después del trabajo, a comer, porque es un gasto que preferí evitar.
Aquí hace mucho calor.
Mejor regresé a casa y tomé un suero sabor uva del refrigerador. Me acosté y me quedé dormido.
Desperté una hora después, con ganas de salir, así que salí.
Tenía el plan en la cabeza de tomar un par de cervezas e ir a bailar, tenía esa intención.
No comí, la cerveza me haría efecto más rápido.
Dejé mensajes, de que estaría ahí, en el centro, por la revu, por si querían, y nos veíamos.
Tardaron en contestar, para dar negativas.
B. estaba ocupada, estaba en otra fase de su vida. Ya había pasado de mí... Era/es a la que consideré más,
pero,
qué bueno que está bien y que no me necesita.
Nunca me necesitó.  

Los otros que contestaron, querían que yo fuera a donde estaban ellos. Ya me había tomado una cerveza, no me quise trasladar, ni coincidimos esa vez.
Ya han pasado años. Creo que no les interesa. Creo que son egoístas como yo.
Un poco más de iniciativa y sí iba, porque ya pasó antes, pero, sólo era llenar el vacío de la soledad, con el vacío de la compañía de desconocidos.
No me divierto en las fiestas; todas las veces que fui, busqué embriagarme para pensar menos. Bailé un par de veces con chicas, y no pasó nada más relevante. No hice amigos. No fui suficientemente interesante. No sé tocar un instrumento. No soy más listo que el promedio. No tengo temas de conversación. Bueno, al menos no digo mentiras. 

Dos cervezas, ya estoy mareado.
Pasa otra hora, extendí mucho esa tercera cerveza.
Nadie va a venir.
Otro fin de semana que no bailé, qué pinche desperdicio.
Mío, para empezar, lo que soy, porquería. 

Regresé al departamento a engullir helado. A tomar Vodka.
Compré una cubeta de helado de multisabores.
Me gusta el helado, me gusta el hielo, y las cosas congeladas.
Quizá porque no es lo natural, comer hielo.
Lo natural son las cosas tibias.
Me gusta que me entuma la lengua. Que los sabores vayan apareciendo poco a poco. Hasta me gusta un poco el dolor de cabeza por comer helado muy rápido.
No me gusta cortarme la lengua y la mejilla por dentro con los hielos afilados, pero eso sigue siendo #vampirismoforzado .
Puse esa serie como sonido de fondo, lo bueno que, no importa qué tan fuerte llore, qué tan fuerte salgan mis sollozos, mis vecinos no me oyen.
Otros seis tragos de vodka. Otros 3 vasos de helado.
Entre la neblina visual, recuerdo que corrí al baño.
Lo último que recuerdo de esa noche es que lo estaba vomitando, porque comí y tomé demasiado.  

Cuando volví en mí, la chica tenía ambas manos en mi cuello, apretando con fuerza, pero se notaba su vacilación,
su cara expresaba confusión aún,
¿quién chingados es? pero entendí rápido lo que estaba pasando, porque lo escribí antes y lo dejé en un cajón, y había sido leído.
Le dije que se quitara, pues, que no sabía lo que estaba haciendo,
que ¿cuánto le debo? me acomodé el pantalón, le pagué y la acompañé a la salida. Olía rico.
Vi que había sol, no sabía qué día era, hasta que regresé y abrí la laptop. Ya era el otro día. Sabía que me iba a doler la cabeza horrible, pues mi otra personalidad había tomado control, cuando yo me apagué. Él había leído la nota. Y buscó a una de la calle, hasta que encontró a una que accedió a eso.
Pero no se divirtió, por eso regresó a su baúl. Dejamos un charco donde estaba acostado porque las cortadas se me abrieron. Quizá por eso vaciló la chica. 

Este sábado, no tengo con quién suicidarme, lo pospongo una semana.
Idealizo el suicidio porque es una decisión propia, una acción propia. Probablemente ya no lo vuelva a mencionar. Ya lo dije suficientes veces.
Ya no le cuento a nadie. De todos modos, qué bueno que ya no se preocupan.
A veces no es lo físico, es lo mental. Quisiera no pensar.
#basadoenHechosReales
Pero ves, no me morí.
No, no tuve ese descanso. 

Tú crees, ¿que no entiendo? Todo lo que eso conlleva, es un pensamiento horrible, es como llevar una granada, y dejar que estalle cerca de mis seres queridos. Mi repentina ausencia los lastimaría.
¿Tienes idea? la tienes? Saber que les importo, al mismo tiempo que quisiera ya no estar tan cansado, ya no pensar, ya no sentir.
Por eso muchas veces no te hablo.
Por eso me quedo dormido, mejor me duermo para no sentir. 

 

diciembre 11, 2022

Sequía, 2022. [d]

(Yo pensaría lo mismo)
Lancé las runas,
lancé los huesos,
mis gatos ya no están aquí.
Leí tu destino y nos aborrecí por caminarlo.
Te detesté por ser tan perseverante, pero más a mí por permitirte quedarte.
Que sepas que nunca fue tu elección.
Vuélvete a dormir, nuestros crímenes no te han alcanzado.
Y querías estar conmigo.
Y eres la mujer más bonita que he conocido en todas mis vidas.
Y tuve la infortuna de que fuera mi línea de tiempo donde/cuando te conocí. Y ahora todas las demás van a quedarse cortas.
Extraño los maullidos. De mis amigos de 4 patas.
Extraño tus gemidos, Celeste. Me removías las entrañas y producía más. Y hasta me dejabas temblando al terminar.
Ahora que has muerto, se me ha secado el corazón.
Me detesto porque sellé tu destino cuando te dije que sí, que podíamos vivir juntos. Supe que te ibas a morir.
Detestaré todos los eneros de ahora en adelante. Aún cuando esté con alguien.
Me quedé en el camino, sólo, y de qué me sirve tener todo, si no estás tú?
Ahora ya no tengo qué trabajar.
Paso mis días en el jardín, viendo fotos de gatos en Facebook, por horas. Hasta que vuelve a ser la hora de comer.
Y vivo solo, así me quedé. Soy suficiente para mantener la casa.
Si me salto una comida, no tengo qué limpiar. Aunque ya me duele adentro forzarme ayunos.
No volví a ir al médico por el otro asunto. Quiero que me carcoma.
Pido comida mediante la aplicación, el jueves, pizza, tu favorita, y me la acabo yo solo. Es la única de 2 interacciones a la semana que tengo.
Veo comedias y río por fuera. Tomo vino, me acabo media botella yo solo. No es suficiente. Por desgracia, sigo pensando. Sigo pensando en ti. Te sigo recordando. Sigues doliendo como si hubiera tragado vidrios.
Ardes en los ojos como sal, que provoca sal.
Salgo a la sala y estrello la botella contra la pared. Y el viernes en la mañana lo limpio. Eso es todo lo notable de la semana.
Mi otra interacción es ir de compras, una de tus actividades favoritas, me encantaba verte emocionada por comprar jabón. Me encantabas tú, con olor a jabón. Compro el vino que dejaré a medias para después aventar contra la pared. Esa es toda su función.
Extraño tener gato, pero aunque mi corazón ya no se puede romper más, no me quiero arriesgar, a estar equivocado.
Te extraño, y sé que no te puedo remplazar, por eso no lo intento.
Aún la luz quiere brillar, se quiere compartir, las ganas de vivir son necias en apagarse. No les hago caso, regreso al sillón de la sala, a dormir.

  

[Limbo, 2163.]

diciembre 04, 2022

2022 12 04 Paralelismos 5. Vouyer. [explícito]

10 10 2022
A distancia.
Celeste, no tiene novio, tiene un tipo que se la coje, según dice ella, tiene esas ideas unilaterales.
Sabe que la penetración no es suficiente para su clímax.
12 10 2022
Fanática de recibir sexo oral, como yo. Como todos ustedes, mis paralelos.
Y me tiene a mí que disfruto sus transmisiones.
15 10 2022
Hija de político, pero no me dijo de cuál, ni me interesa.
Para llegar al orgasmo tengo que ver la eyaculación, si no no lo logro.
¿Cómo me pasan estas cosas? Pierdo demasiado tiempo con ella, que podría aprovecharlo jugando.
19 10 2022
Hay una Cinthia por ahí, una chica de rasgos asiáticos.
Mical me dijo que yo le gusto, pero yo no tengo puta idea de esas cosas, no lo noto, ella no me dice, por lo tanto no es real.
22 10 2022
¿Me gusta? Me gusta Cinthia para tener sexo. No pienso más allá. El futuro tampoco existe.
23 10 2022
Le pregunté directamente a Cinthia si le gusto, me dijo que sí pero se fue poco después. Quizá se asustó.
25 10 2022
Cinthia me preguntó si quería salir. Alguien le pasó el tip de ser directa.
No me gusta salir. Hay gente. Pero acepté que comiéramos en su casa. Fue muy incómodo.
26 10 2022
Cinthia y yo fuimos a comer a mi casa. Estuvo mejor que ayer porque no había nadie. Contuve mucha tensión sexual, ni puse atención a la película que vimos después de comer. Después de que se fue, me masturbé y jugué mucho hasta quedarme dormido.
29 10 2022
Otra vez llevé a Cinthia a comer a mi casa. Al terminar de comer le pregunté si quería ver algo como la otra vez, y después tener sexo. Me dijo que no, y algo sobre "ir muy rápido". Ya que se fue, prendí la transmsion de Celeste. Me aburrí mucho, la dejé hablando sola.
13 11 2022
No sé qué cita es. Cinthia me dijo que no creía que yo fuera así como soy. No entiendo, si no me conocía antes. No tiene mucho sentido lo que dice. Me juzgaba desde antes?, pero aún así le gustaba?
16 11 2022
Cinthia me dijo que quiere pasar las festividades conmigo, porque su familia se está separando.
Yo no entiendo, pero va a ser mejor poder tener sexo estas fechas. Los años pasados no he tenido a nadie.
29 12 2022
Ayer me despedí de Cinthia, porque Celeste me dijo que quiere verme. Con todo el nerviosismo del mundo accedí.

diciembre 03, 2022

Después de

El periodo que nunca te conté
Que notaste
Cuando no contestaba los mensajes
No los contestaba inmediatamente, como solía hacer.
¿Para qué?
¿Para qué me esfuerzo?
¿Para qué comparto mi tiempo si no lo aprecian?
Nadie me lo pidió tampoco, ese enojo no era contra ellos, era contra mí, por ser tan débil. Por pensar de más, hasta por ellos.
No contestaba los mensajes, no a tiempo, así como los demás. Me reducía a lo que eran ellos, decidí perder mi empatía y comprensión y juzgar que no contestaban porque simplemente no les importa. En ese tiempo quise pensar así, lo hacía más fácil, culpar a los demás.
Poco después cumplí años. No contesté mensajes de felicitación. Palabras vacías, se encontraron con eco inexistente. ¿Para qué contestar cortesía forzada?
Manejé muy mal ese quiebre, tomaba todos los días. Todos los pinches días.
Fui al trabajo ebrio un par de veces, pero por como actúo 'normalmente', no se notó.
El penúltimo de esos días, mi compañera de trabajo, a la única que le hablo bien, me preguntó. Se lo confirmé. A ella sí le importaba, por lo que me delató.
Me llamaron de gerencia para hablar conmigo, puras pinches pérdidas de tiempo. Que fuera con la doctora, me dijeron ordenaron. Les dije que sí, anoté las fechas y horarios. No fui.
Seguí con mi trabajo hasta que se dieron cuenta, me volvieron a llamar.
Que podían darme de baja si no recibía ayuda.
Los cuestioné, si mi trabajo no había bajado en rendimiento, entonces me darían de baja sin motivo laboral válido, los tendría que demandar.
Ese asunto de las terapias quedó como sugerencia. La chica de RH fingió preocupación, que a ella le interesaba que fuera, que por salud mental, etcétera, le preocupaba más que afectara a mis compañeros con mis ideas. Yo casi ni hablaba con nadie. No le agradecí nada.
Cuando enfrenté a mi compañera de trabajo, la abracé, la abracé muy fuerte,  le agradecí la preocupación, pero le dije que no tiene que hacerlo. ¿Que por qué hice eso? Porque quería que me corrieran, atenté contra mi vida.
Y que si volvía a ayudarme sin que se lo pidiera, le dejaría de hablar.