6, El fin


Ishigo Ishimaru, estás mal de la cabeza; imagen 6

enero 31, 2016

SubC.

Aquí estoy escondido, debajo.
No quiero que me encuentres.
No me interesa.
No me interesas, ni tus acciones.
Por eso no te pregunto.
Me olvido, de mí mismo.
No quiero que me encuentres pero tú aún tienes fuerzas para escarbar.
Y cortas, y no te importa si me hieres con el metal.
Arde.
Y sangra, pero no te importa, te importas a ti misma.
Quiero esconderme, no quiero resaltar.
Aunque me esfuerce por lo contrario, si salgo de aquí, resaltaría.
Me escondo bajo capa tras capa, pero a ti no te importa.
Vas intentar forzarme a que te ame.
Y crees que soy suficiente, estás muy equivocada.
Y me crees interesante, y que soy único y especial. Creo que estás confundida.
Que me confundes con alguien.
Alguien que puede corresponderte los sentimientos.
Estás bien ahí, como mi amiga, no me sirves para nada más. A veces ni para eso.
Y por eso no te hablo en ciertas ocasiones, pero no es tu culpa, es mía.
Te "di pie". Y no te detuve cuando pude.
Y nunca cambié, aunque, según tú, "sonrío más que antes".
 
Y sí puedo hacerlo(amarte), pero simplemente no quiero.
Si estuvieras a mi lado te resentiría, porque quiero lo mejor para ti, y sé que puedes conseguirte a alguien mejor que yo.

Prisma.

Aquí estoy al pie de tu cama, mientras yaces en coma.
Extraño tu cara, tus gestos. Tu voz quebradiza.
Espero que despiertes para regañarte, no es tan divertido hacerlo y que no llores.

enero 24, 2016

Sinestesia - borrar a casi todos-Anestesia

[borrar a casi todos]
No sé por qué me hablas tanto.
Creo que quieres algo de mí.
No se te va a hacer, no te puedo pertenecer.

Tú sigues estudiando,
te quieres superar,
nunca te voy a merecer.
 
Yo tengo treintaytantos y tú veintitantos,
hay un abismo de amigos que no me quieren cerca de ti.
 
No te lo puedo decir aún, te lo diré al final. Después de que te vayas.
Siempre supe que estaba equivocado.
No te lo quiero decir aún, estoy afuera del universo, observándonos.
A un lado mío él se ríe de nosotros dos.
 
No sé por qué te pongo atención, si te gusta alguien más.
Me gustas para otra cosa, tu amistad es gula.
 
Creo, no sé; creo que me aprecias.
Creo, no sé, creo que me aceptas.
[sonrío]

Recibo ultravioleta en mis hojas y lo convierto en alimento.
Y el infra-rojo de tus besos me dio cáncer.
 
Y te hundo mis uñas en tu pecho y me aferro a ti mientras desciendo.
Y te arrastro a la entrada del infierno, donde te desintegras en hojuelas de nieve.
Y Te derrites en mis brazos y goteas en mis pies.
Y me hinco para lamerte las piernas desde el tobillo.
 
No sé por qué sigues aquí, leyéndome,
escuchándome,
cantándome,
(re)creándome.
 
No sé por qué te quedas aquí, sonriéndome,
diciéndome que lo vamos a conseguir, a estar bien, a lograrlo.
 
No tengo esas respuestas, pero tengo esta: Lo acepto. Lo agradezco. Lo aprecio. Te aprecio.
 
Se me quiebran partes escondidas de adentro de la mandíbula, pero tú dices que te gusta el sabor a sangre.
A mí me gusta que sepas a futuro.
 
También paso mi lengua entre tus dedos, y con ella te vuelvo a dibujar las líneas de la palma.
No sé por qué te gustan cosas que me gustan.
Sólo somos dos mujeres en espacios equivocados.
 
No se te va a hacer, no soy un objeto para pertenecerte.
No estarás a mi lado, ¿fantasear es suficiente?
 
No sé por qué me hablas tanto, pero gracias.
De verdad. Gracias. [sonrío].

[anestesia]
Intento recitar pero me interrumpes.
E irrumpes.
Me golpeas y me sabe rojo.
Me duele en azul.
Veo en salado.
 
Ásperos, recorres por mi pecho y me regalas fluidos calientes que estrangulan mi cuello.
Y huele dulce este dolor.
Pero amarga la temperatura.
 
Veo frío. Veo ácido. Veo agudo los tonos.
No se confundieron las terminales, así nací.
No vemos tú y yo el mundo de la misma manera.
 
La depresión entra silenciosa por la garganta.
Tengo ganas de orinar, así que veo rojo por la presión.
Siento los colores de tus uñas recorriéndome la piel.
 
Pero no estás aquí, sólo caigo.
Rodeado de sombras, con un tubo pegado a mi antebrazo.
 
Me vuelves a golpear, me dejas el ojo morado. Se siente frío mi ojo al verte.
Sabe a chocolate con sangre todo el enojo que me transmiten tus manos frías.
 
Se ríen de mí en la estación, yo sólo me encojo.
"¿Cómo un hombre...?" Y frases así. Es que había perdido la voluntad, así que hice la tuya.
 
Y los colores de madera se hundieron entre mis costillas, tú reías.
Él se reía a un lado de mí.
No te lo puedo contar aún, lo haré cuando ya no estés aquí.
Estoy afuera del universo, observándonos.
 
Cuando desperté, tú sostenías mi mano, pero ya eras rubia. No sé cuánto tiempo estuve drogado.
 
Siento las manos en tonos graves, y aún escucho colores.
Me quieres así de dañado.

noviembre 25, 2015

Rodeado de flamas (fragmento)

Me aterra quitarme la armadura porque sé que me van a volver a lastimar.
 
No me siento "especial" al decirte que te quiero porque seguro otros más te lo dicen
y tú quieres a alguno de ellos más que a mí.
 
Ya no hay corazón en la mente que puedas lastimar.
 
Es divertido esto de gritar estando afónico.

Abrí el gas desde la estufa, esperé suficiente y encendí un cerillo.
Me quedé en la sala rodeado de flamas.
No están las culpas en la piel, que quiero quemar.
Están en el alma.
 
Están en individual los fantasmas azules de mi ironía.
Singular, en plurales. Y viceversa eres también.
Te quiero, pero no puedo detenerte de destruirme.
 
Bienvenida a mi mundo, donde el suicidio es norma, y ser feliz y
estar completo es opcional.
 
Tú ya eres fuego, así que estás contenta. Se te meten en los ojos y no lloras,
sino que bailas, y rasgas las cortinas con tus garras.
Me haces feliz, pero también me haces ciego.
Rodeado de escamas, me escurro debajo de los muebles, donde no me puedas ver
donde no me puedas pisar.
Y salto y te comprimo en espiral alrededor de tus huesos que truenan dentro de tu carne.
 

{continúa en el libro}

septiembre 08, 2015

Esperofrenia. (incompleta)

Es una enfermedad eso que tienes.
Donde esperas algo de ti mismo.
Donde esperas algo de la gente.
Si esperas, puedes resultar herido.
 
Esto que tienes no lo controlas.
Tus emociones no son sentimientos.
Y no creo, si dices que estás loca.
Y me duele, cuando dices que miento.
 
Es una enfermedad eso que tienes.
Algo en tu mente que te impide confiar.
Te han hecho tanto mal, que mientes.
Me han hecho tanto mal, que lo voy a negar.
 
Esto que tengo no lo controlo.
Cuando espero algo de la gente.
Y no lo obtengo, me decepciono.
La sangre se me hela, me hierve.
 
Llegué al punto donde no tiene caso
darle vueltas al mismo asunto.
Ni voy a dejar de esperar algo,
ni querrás cambiar mi mundo.
 
Te acepto aunque me mientas,
me aceptas aunque temas,
pero negaré que lo sientas.
Espero que lo entiendas.
 

septiembre 07, 2015

Lluvia y tormenta (fragmento)

Comienza con agua.
Nadando en una esfera imperfecta.
Rodeado de carne.
Compartes el espacio con tu gemela.
 
Continúa con agua
nadas a oscuras
cada vez menos espacio
se lo quitarás a ella
 
Lluvia y tormenta
no eres la única
con problemas
Lluvia y tormenta
adentro abrí los ojos
y la absorbí/consumí completa
--
 
Bajas al sótano de madera
mientras se acerca el tornado
y aseguran la puerta
Están seguras ahí abajo
 
No es buena idea huir
mientras no se haya calmado la tormenta.
Ella ya no está aquí.
Le hablo al espejo pero no me contesta.
 

agosto 31, 2015

En el tiempo de Garlër, el cronófago. Parte II de V.

En el tiempo de Garlër, el cronófago. 

Parte II de V. 
Hueco.

Hay fuego corriendo por mis venas. 
Hay demasiada energía en mi cerebro y hace que me duela la cabeza. 

No tengo algo para decirte. 

No es que te ignore. Llevo ya muchos milenios debatiendo esto, y siempre llego a las mismas conclusiones porque con quien discuto, se muere. De aburrimiento, o de inhanición, o de viejo. De alguna de esas enfermedades nuevas que diseñan en laboratorios clubes que terminan con las civilizaciones que están debajo una de la otra. 
Y tú crees que esta esa la primera vez que "humanos" han poblado la tierra. El universo está en un bostezo. La tierra tiene demasiadas cicatrices. Se separan los continentes y se vuelven a unir. 

Sólo sonrío porque nadie me necesita y me podría morir en cualquier momento y no importaría. 
Estoy muy contento. 
Esta vida que lleva es muy fácil, no sé por qué querría cambiarla. 
Los dedos se muerden solos como fingiendo dislexia. 
No se me ha olvidado como escribir, sólo, no quiero hacerlo. 
Los cuchillos que tragué hace dos guerras siguen ahí, en mi estómago... No se han disuelto ni se mueven de lugar. 
Junto las manos, al separarlas creo un vacío y no pueden respirar. Los pulmones se contraen, se pegan dentro de sí. 

Es que, si no lo entendiste a la primera, no lo vas a entender así lo leas mil veces. 
Sólo sonríe junto conmigo, vamos, no te lo ordeno, te lo sugiero. 
La vida es corta y no tiene significado, no quieras darle uno, te vas a equivocar. 
Pero no por eso quieras hacérsela difícil a otros, ellos no tienen la culpa de que tú seas infeliz.
Y si la tienen, entonces sí mátalos, o mata a sus hijos, o a sus seres queridos. 
Sé libre de todo ese rencor y resentimiento que te tiene anclado a una vida material, abajo en el fango, pensando en el dinero y en el tiempo perdido y en todas las cosas que no tienes y en todo el amor que no recibes. 
Te mientes. 
Si te enojas por algo que yo hago, no es mi culpa, no lo supiste aceptar. 
Sé libre, haz todo eso que quieras hacer para sentirte bien, para liberarte de anclas y retenes mentales. 
O ¿me estoy equivocando de persona? Quizás sí lo hago. 
Quizás ya eres libre de toda esa humanidad que pesa y que te haría sentir envidia por el éxito ajeno. 
Es que no te crees capaz. Pero lo eres, aunque no quieres serlo tampoco. Bueno, allá tú. 
Quizá te faltan brazos o piernas o un pulmón o riñón y entonces no serías capaz. 
Aunque sí he visto a personas mutiladas pretendiendo ser felices. 
Ellos al menos lo pretenden. 

Te dije que estoy contento. Me siguen sangrando las muñecas. El cuerpo necesitará más puntadas. 
Todo es en metáfora, excepto lo que no lo es. 
Cuando éramos niños, nos abrieron la carne, y nos grabaron runas en los huesos con cinceles. Siempre los detesté. 
Cuando nos recuperamos, tomé esos mismos cinceles y se los clavé en los ojos. No a los que lo hicieron, sino a los que lo ordenaron, nuestros padres. 
Decían que era por protección. Y tenían razón, porque no pudieron evitar sus muertes. Nos dieron un regalo y ahora sólo crezco un año cada tantos cientos. 
Dejé ir esos resentimientos al ejecutar mi venganza. Apliqué justicia violentamente a través de cráneos, como era la ley en ese entonces. Y no me juzgaron por ser un niño. De verdad, me sentí ligero, e incluso volví a sonreír. Ya no tenía pesadillas, y los dejé ir. 
Y mi hermano me hizo olvidar su destino, dijo que sería más seguro. Y tenía razón también. 
Sólo nos dejamos regalos en el centro del valle laberinto cada cierto tiempo. Regalos de cumpleaños. Hasta que dejamos de hacerlo, todo fue por la guerra. 
Y luego vino la arena. Y luego vino el agua. Y luego vino el pavimento. 
Y luego se repitió otra vez, pero con otro nombre. Llamaban al mesías de ese tiempo con otro nombre. 
Y ahora lo llaman por uno nuevo más. 
Y así por milenios ha sido. 
Y mientras consumía doncellas, noté que las que no eran vírgenes sabían un poco diferente de su sangre. Pero la virgnidad en estos casos no se refiere a que los cuerpos sean usados, sino los caminos que ha tomado la mente. Todo eso va moldeando el alma y la convierte en una fábrica de sabores que terminan en los flujos interiores, esos de color rojo. 

Uno da tanto de sí mismo, que llega a quedar hueco. Y se llena con otras cosas, que quizás no sean lo más recomendable tener, pero de que llenan el espacio, lo hacen, exitosamente. 
Hasta que encuentra cosas o personas o actividades que lo llenan de verdad. Entonces a veces es difícil desprenderse de las cosas dañinas que uno ya tiene porque ocupan el espacio, y es muy cómodo no actuar, quedarse así. Así he hecho, me atevo a decir: hemos hecho. Me llené de cosas que no me servían, pero que llenaban ciertamente. Luego se caían, porque se descomponían, o no encajaban bien, o lastimaban más que lo que aliviaban. Luego encontramos cosas buenas, que sí acepté. Luego también las dejé ir. Dejé ir cosas buenas para cambiarlas por no tan buenas. Porque sigo aprendiendo. No puedo saber lo que quiero si no conozco lo que no quiero. No puedo ser feliz si no conozco la tristeza. No puedo querer estar bien si no sé lo que es estar bien. Sigue siendo un río de entrañas. Un ciclo de agua que consumo, que exhalo, que me convierto en arena y viajo de playa en playa por el mundo. 

Obviamente, Naemï, no te vamos a contar toda nuestra historia de una sola vez. Seguiré canalizándome dentro de ti como hizo Arkhenyz aquella vez. También el futuro te lo relataré por partes, para que digieras el terror, y puedas tener mejores pesadillas. 

Fin de la parte II.


agosto 30, 2015

En el tiempo de Garlër, el cronófago. Parte I de V.

En el tiempo de Garlër, el cronófago.

Parte I de V.
Cuando los demonios.

Comienzo por tronarme los dedos de tus manos, como relajándome ante un inminente desenlace.
Sólo abro la boca y no deja de salir sangre.
Es deliciosa. Y me cortan por dentro. Y sigue saliendo. Y yo los aplasto. Sólo bajo el puño y los aplasto, y vuelan sus pedazos hacia las 4 paredes, y salpican los pentagramas y hexagramas y heptagramas. Estallan, y sus huesos truenan, y sus órganos se rasgan, y revientan hacia la izquierda y la derecha, hacia adelante y hacia atrás, y hacia abajo.
Aunque, entre todo el ruido que producen lastimosamente con sus gritos agónicos, gritan una verdad, que Jebel niega constantemente. Y es que no podrá ganar esta guerra por sí solo.
Se me salen los cuernos antes de tiempo, pero esas partes de mi alma mueren porque el cuerpo no tiene cuernos físicos.
Quizá tenga que dividirse entre sus yos presente pasado, y el futuro Jebel azul.
Así sí podría hacerlo, porque, a fin de cuentas todos los guardianes que ha reclutado siguen dormidos o se niegan a tomar su lugar.
Ishicóatl no tiene a nadie.
Quizás eso cambie, quizás pronto, quizás no.
Quizás me esté equivocando y de nuevo los subestimo a todos ustedes.
Si fueran mis rivales, o enemigos, no los subestimaría. Pero son humanos, bueno, la mayoría de ustedes lo son.
Son como hierba, y los puedo arrancar, los puedo descartar, como dije, a la mayoría.
Unos pocos de ustedes, contados, no los puedo predecir.
Son anomalías, y no lo saben. Ni siquiera se sienten más especiales.
A la hora de escribir esto, Ishicóatl no tenía a nadie de su lado, por eso se nos hace tan fácil invadirlo. Normalmente me río por fuera, ahora puedo hacerlo desde adentro, y ver desde sus ojos como se van mojando y cae gota tras gota, por tonterías, por dramas, por cosas humanas, por sentimientos, por conmoción.
Materia, no es importante.
Lo que importa es lo que fluye y no lo puedes tomar con las manos, pero, lo puedes encerrar con el pensamiento.
Quizá es porque me comí a casi todos los ángeles duales del mundo antes de encontrarlo y seguir su camino, siento curiosidad, hasta que deje de sentirla, entonces también me lo comeré á él.
Sólo bajo el puño mientras grito y río al mismo tiempo, y sangro por los oídos.
Sólo río, río mucho, pero sin sonreír, no me gusta hacerlo.
Me pongo helado en mis heridas, para que sea más rico lamerlas. Dejo que otras lo hagan, y confundan mis planes y acciones con intenciones sexuales de mi parte. Pero yo ya me liberé de dobles sentidos y señales escondidas. Lo que yo quiero lo digo. Lo que yo soy es lo que puedes ver, no hay más, ni menos.
Si puedes juzgar mi libro por la portada, porque no es un libro, sólo una portada.
Naemï es más caótico, poco más absurdo.
Hablo en serio.
Me sigo cortando en los labios. Ya que no me los besan, no sirven de nada.
Así al menos, siento algo.
Así puedo materializar mi dolor. Y no que sea algo imaginario.
Eso dices ahora, eso dices después, eso dijiste antes.
Yo no confío, yo no creo, yo no me hago ilusiones.
Claro que, es difícil separar todo esto de todo eso que no es mío, sino de él, de ellos.
Lo hago con bisturí, duele menos entre las venas. Me divierto.

Sé que tienes la intención en ese instante. No me importa.
Cuando lo hagas, me importará.
No me detengo. Lo que tú llamas imprudencia, yo lo puedo llamar libertad.
Si no me soportas, no es mi culpa, es culpa tuya.
Si te ofendes, ese no es mi problema.
Si no te gusta, ¿por qué lo aceptas? Como si fuera verdad.
Si no me aceptas, ¿por qué me dices que sí?
Si no me crees, ¿por qué lo tratas de discutir conmigo?
Crees que después de todos estos años, y viajes interestelares, hacia afuera, y hacia adentro del cuerpo, en los ríos minúsculos de carbón y bacteria, ¿no me conozco bien?
Me conozco mejor de lo que tú podrías llegar a conocerme siendo yo.
Así, los demonios gritan dentro de mí y yo los exprimo hasta que dejan de hacer esos ruidos. Pero a veces gritan alguna verdad escondida.
Naemï nos permitió estar aquí, uno por uno, porque el cuerpo no resiste contener a más de una entidad. De por sí uno causa estragos porque las alas no le caben en la espalda, y tiene que hacer espacio extra en el armario. Y tiene que poner los ladrillos en una pared.
Negación, no has empezado a conocer cuánta.
Pasión, no cabe en un solo cuerpo. Las costras son evidencia.
No usas máscaras con quienes de verdad te importan, porque quieres que ellos sepan cómo eres realmente.
Usas una máscara para todo lo demás, porque el resto de la gente no es importante.
Aquí en este pequeño confin, estás contento con la dosis de certidumbre que la rutina te da.
Y con la ausencia de presión por tomar decisiones, ya que recibes órdenes.
Entiendo, es cómodo. Uno se acostumbra a no lidiar con el mundo de manera más directa.

Uno se acostumbra a no tener que considerar los sentimientos de los demás cuando se expresa.

Fin de la parte I.


agosto 22, 2015

Dagalunar (fragmento)

Quiero interrumpirte al hablar.
Quiero decirte que estás equivocada.
Quiero entregarte mi daga lunar.
Y quiero decirte que la entierres bajo mis costillas.
Que acaricie el esternón y rebane el corazón.
Que duerma entre los pulmones y debajo de mis pechos.
 
Quiero, que confíes en mí.
Quiero interrumpirte en tu trabajo .
Quiero distraerte y caerte mal.
Quiero darte el poder de destruirme.
Quiero que me ames y que dejes de quererme tanto.
Quiero besarte mientras te rebano el cuello.

[coro1]
Dagalunar,
aquí no hay más,
dagalunar,
un lugar en el mar.
Hecha de hueso y sal.
Un hueco ventral.
Dagalunar,
de meteoro estelar.
[no demasiado piano y cuerdas, continúa casi inmediatamente]

Boda

Aquí les escribiré los textos originales de "Boda", que están en negritas. Los demás los adapté alrededor.
Realmente no supe donde quedarían los textos originales, porque no pensé en una canción, tan sólo llegaron a mí, y después me dieron un poco de trabajo para asignarlos a una "canción".

~~
(continúa)

Repito que no sé por qué
Repito los inicios de las frases
por qué quieres estar a mi lado
no te puedo jurar lealtades

Estas letras son permanentes
Como tatuajes
Los tatuajes se remueven
No puedo mantenerte promesas.

Mírame, soy alcohol.
Mírame, soy alcohólico. / Míranos, somos alcohólicos. 
Mírame, soy funcional. 
Mírame, y me corto. 

El corazón me late rápido
cuando te paras frente a mí
seria, ojos fijos en los míos
segura de ti misma, 
tiemblo por dentro.
Pero no te entregaré eso. 

(continuará)
~~
Y será la última parte de canción que compartiré aquí. Si acaso decido compartirles más, lo haré con canciones completas. Quiero compartir "Dagalunar", que sí, es "más de lo mismo" de Nat y Demï, pero no terminan muertos, sólo se hablan de cortarse mientras se besan. 

agosto 21, 2015

El incidente con las armaduras

Esta sí les pongo la mitad de la "canción" que escribí, porque es más larga. Se les hará familiar en algunas partes.

El incidente con las armaduras.

Yo iba bien en mi vida, sin dramas.
Hasta que se me pegaron dos fantasmas.
Y se quisieron apoderar del cuerpo.
Parecería ficción este cuento.

Obviamente no eran tan fuertes
entonces, no lo eran tanto
cada tanto tiempo se mueven
cada quien para su lado

En este auto estamos dos,
a veces sumamos cuatro,
pero ellos no viven aquí,
tan sólo nos van acompañando.

ene y de se pelearon
por el control del cuerpo
por el control del carro
por la televisión
por cambiarle de canal

una de ellos quería sexo
el otro quería sangre
¿y si hacemos ambas cosas?
la naturaleza humana;
lujuria y homicidio.

la humedad se torna cítrica
te ofrezco un regalo
son rosas, son flores
¿esperabas otra cosa?
no siempre soy algo cruel

a veces, tengo sentimientos,
y los envuelvo en papel celofán
y los dejo en puertas de desconocidos
y a veces los aceptan

a veces me gusta el pastel
antes no nos gustaba el helado
y diría cosas que no te gustan
y me tienes que aceptar
así como yo te acepto a pesar
~~
Y continúa relatando su relación.

agosto 15, 2015

Está bien, ya puedes bajar los brazos

Ya llegaste
y las fauces ya se abrieron
para recibirte.
No eres más que una carga,
una responsabilidad,
siempre tienen
que estar cuidándote.

¿Por qué no aprendes a nadar?
¿Por qué querrías ahogarte?
Es que no me aprecias,
no la aprecias a ella,
ni lo aprecias a él.

Ya llegaste, y el corazón
es todavía de cristal.
Ya llegaste, y tus latidos
no son para nadie más.

~~
Continúa, pero ven la idea.

agosto 14, 2015

El valle de la sombra

Son algo así:

Intérprete: Demï Hirae
álbum: cosmoSin1nversa
año: 2012
Pista: 04
nombre pista: El valle de la sombra
Letra/notas:

[silencio, luego piano a volumen bajo, seguido de violín]
Llevé a mi hermanita a que lo conociera.
A que se distrajera de su leucemia.
Llevamos las bolsas de químicos y sales.
Y le apliqué en la frente un ungüento.

Llevé a mi hermanita a que conociera,
ese tan famoso valle de la sombra.
Donde no te sientes solo,
si eres como nosotros.

Donde los fantasmas te acarician la piel,
y te besan en la mejilla.
El valle de la sombra,
donde la muerte significa alivio.

Llevé a mi hermanita a ese lugar,
y ahí quise dejarla .
Llevé a mi hermanita a que lo conociera.
Para mostrarle donde voy a enterrarla.

[coro-semicoro? parte 1]
[inicia bajo]
En el valle de la sombra,
no hace frío, ni calor,
en el valle de la sombra,
puedo olvidar mi rencor.
(continúa)
~~
Claro que como dije necesitan mucho trabajo aún, para ser adaptadas.

agosto 13, 2015

Bajo mi Tumba

Intérprete: Demï Hirae
álbum: cosmoSin1nversa
año: 2012
Pista: 01
nombre pista: Bajo mi tumba
Letra/notas:

[sonidos de pala cavando]
[la pala choca con metal]
[solo de batería]
[la pala golpea madera]
[comienzan los guitarrazos]

letra:
No.
Esto no.
Este no es el cuerpo.
Le separaste la cabeza.
No, este no es el cuerpo.
Sigue cavando.

[siguen los guitarrazos y la batería sin control, pero con el mismo tempo y melodía]
[se quiebra la lápida]

Vaya.
Por fin.
Hemos encontrado el cadáver.
Sigue cavando.
El niño está debajo.
El cuerpo del niño está debajo de esta tumba.
~~
Y sigue un poco más, pero no la pondré completa. Necesita mucho trabajo como todas las demás.

agosto 07, 2015

Retén.

Este es otro relato de Nat2 y Demï que nadie en particular les inspiró.
Quizá es "más de lo mismo" que ellos son, aunque se siente muy personal. Bueno, aprendí que las heridas de "arma blanca" y a corta distancia son más usadas en ataques personales.
De nuevo es sólo el inicio, algún día lo liberáré completo.
~~
Mira en lo que me has convertido. Estoy penetrándote con las llaves de nuestra casa y con mi pene rígido mientras sangras aunque te ha dejado de latir el corazón. 
Había demasiada atracción. Me dijiste que era peligroso. Me hiciste desearte. 
Mira lo que me has hecho, el monstruo se ha apoderado por completo. 
Y sonrío y me río sarcásticamente mientras te digo que te equivocaste y que yo tenía razón. 
Y entro y salgo repetidamente de dentro de ti. 
~~
También termina matando a la chica mientras la penetra, ahí lo dice.